Garamendi ha aludido, a las ayudas que algunas empresas dieron a sus empleados para que arreglaran sus casas o reparasen otros daños generados por las inundaciones de octubre de 2024, «gente que igual cobraba el salario mínimo», unas aportaciones que ha asegurado que «Hacienda ha sumado al salario mínimo y se lo ha llevado caliente», al cobrar por ellas a los perceptores. De igual forma, ha criticado que el ministerio que dirige Montero «no haya tenido ninguna sensibilidad» al no descontar el impuesto a los dueños de los 100.000 coches que ha habido que achatarrar porque quedaron inservibles tras la riada.
En una rueda de prensa ofrecida con motivo de su visita a Canarias, el presidente de la patronal ha citado estos ejemplos para preguntarse «quién está generando desigualdad» en España, una responsabilidad de la que ha eximido a las empresas y a la CEOE como su representante, que, entre otras cosas, «fue impulsor de la renta mínima» y aboga por que «se pueda compensar el trabajo» con ella. «Nosotros no somos los responsables de la desigualdad, como dicen algunos. Nosotros somos los que creamos las oportunidades. El convenio medio en España en 2025 creció un 4,4 %, muy por encima de del IPC y del salario mínimo. Es un dato objetivo».
En cambio, ha recalcado, «la Seguridad Social se ha disparado un 65 % desde los últimos tiempos», algo que impacta sobre todo en las pequeñas empresas. «En España solo hay 35 empresas en el IBEX, la mayoría de los dos millones de empresas tienen menos o cinco trabajadores», algo que, su opinión, ha de tenerse «muy presente».
El presidente de los empresarios españoles ha subrayado que «1.700.000 personas faltan todos los días» en este país y ha expuesto que, a la hora de establecer el salario mínimo, «se tienen muy poco presentes en los distintos territorios», de forma que en comunidades como Canarias «se ha rebasado ampliamente».«Encima traspasa todas las bandas salariales de los propios convenios que están firmados. Es increíble que los sindicatos hayan firmado unos convenios, pero les parezca bien que se rebase en todos» ellos, «de tal manera que la inseguridad que te genera en estos momentos firmar cualquier cosa sea bastante curiosa: desde el plano económico, con lo que significa, y desde la confianza y la seguridad jurídica»,.
Garamendi ha advertido de que las medidas «intervencionistas», en muchos casos, provocan «el efecto contrario de lo que se pretende» y ha asegurado que la CEOE está abierta a plantear sobre la mesa «los temas que haga falta», al tiempo que ha insistido en rechazar que sea una «máquina trituradora». Por ello, ha pedido que el discurso político «baje el tono» y ha instado a trabajar sobre «los problemas reales, tanto de los empresarios como de la sociedad».
