En efecto, si revisamos los precios de los combustibles resulta que el precio del diésel (Gasóleo A) se ha incrementado, de media, un 20%, pasando de los 1,434 euros por litro a los 1,717 euros por litro. Por su parte, el de la gasolina 95 ha subido un 10%, desde los 1,478 euros por litro de media hasta los 1,628 euros por litro.
Dejando a un lado la gasolina (cuyo impuesto especial es superior) y teniendo en cuenta sólo el incremento del precio del diésel, Hacienda gana ahora 5 céntimos más por cada litro que se reposta., ya que el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH) que soporta el gasóleo A se sitúa en un término fijo de 0,379 euros por litro y, tras su aplicación, se aplica un Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) del 21%.
En concreto, la Agencia Tributaria ha pasado de recaudar 0,628 euros por litro de media a 0,677 euros por litro de media, 5 céntimos más por litro. Por otro lado, un depósito medio de diésel tiene una capacidad de entre 45 y 65 litros. Es decir, en el caso del depósito más amplio, Hacienda se lleva de media 44 euros por cada uno que se llena, 3,25 euros más que antes del estallido de la guerra en Irán, siendo una de las grandes beneficiadas por el incremento del precio de la gasolina.
