La situación es la más crítica de los últimos años: ya que los españoles destinan el 43,6% de sus ingresos a gastos del hogar, entre los que se incluyen vivienda, suministros y cesta de la compra, según el III Barómetro Planeta Propietario de Grupo Mutua Propietarios. Esta tasa es la más alta de los últimos tres años, reflejo de la subida incesante del coste de la vida. No todos los hogares pueden asumir este encarecimiento. Tres de cada 10 españoles declaran tener dificultades para hacer frente al pago de gastos del hogar, un problema que golpea más duramente a jóvenes, hogares numerosos, personas con ingresos bajos y a quienes viven en alquiler, ya que los precios de los arrendamientos se han disparado en los últimos años.
La presión que soportan los inquilinos se ha traducido en una preocupación creciente sobre el acceso a la vivienda. La ocupación ilegal, el precio de compra, el gasto del hogar, el precio del alquiler y las leyes de vivienda, por ese orden, se sitúan como las principales inquietudes de los españoles actualmente en torno a la vivienda. “Que la ocupación ocupe el primer lugar refleja que los propietarios siguen demandando seguridad jurídica y protección», afirma Mulà, directora Multicanal & de Clientes de Grupo Mutua Propietarios.
La partida que más presiona los bolsillos de los hogares, según su percepción, son los gastos de los consumos (luz, gas, agua…). El 51% de los hogares cree que son los que más crecen, seis puntos menos respecto al año anterior. Por el contrario, los impuestos asociados a la vivienda protagonizan el movimiento más destacado del periodo con un aumento de seis puntos en un solo año -28% vs. 22%-, situando la carga fiscal como un nuevo eje de inquietud para los hogares por encima de otros gastos estructurales. Un 15% de los españoles también percibe que el precio del alquiler ha subido, un punto porcentual más que en 2024.
El resto de las partidas muestra un retroceso generalizado en la percepción de subida, especialmente en elementos tradicionalmente sensibles como los seguros del hogar, el gasto de la hipoteca o los arreglos y mejoras en casa, todos con descensos relevantes. Pese a que los gastos del hogar dejan a las familias con menos margen para ahorrar, invertir, viajar, disfrutar del ocio y darse caprichos, los españoles están cada vez menos dispuestos a realizar sacrificios, pero procuran realizar más ajustes silenciosos integrados en la rutina cotidiana. La nueva estrategia de ahorro pasa por comprar más marcas blancas y menos productos frescos. Los hogares también optan por no hacer ni arreglos ni mejoras en el hogar, consumir menos en suministros, rebajar los seguros del hogar, no comprar muebles ni electrodomésticos y, en último lugar, intentar rebajar la hipoteca o el alquiler.
