Tras atravesar varias crisis de distinta índole -inmobiliaria, sanitaria e inflacionaria- y con una gran transformación de los hábitos de consumo, el sector mantiene su resiliencia consolidándose como uno de los pilares socioeconómicos del país. En el marco de un encuentro informativo organizado por Pascual y Europa Press, el presidente de Aecoc González ha repasado los principales cambios experimentados por el gran consumo a lo largo de estas dos últimas décadas. “En 2006 la información al consumidor era escasa y casi toda concentrada en la tienda, no había redes sociales ni comercio online; hoy en día el consumidor está informado y es militante, vota todos los días, compra en cualquier lugar y en cualquier momento”, ha indicado el directivo, antes de hacer un análisis Pestel (política, economía, sociedad, tecnología, ecología y legislación).
“En 2006 -comenta González- la política nos influía poco o eso creíamos; hoy, la política exterior está absolutamente presente, por Trump, por la guerra de Ucrania o por Mercosur. La política exterior es, demasiadas veces, un riesgo de desaceleración para el gran consumo”. En cuanto a la política doméstica, el presidente de Aecoc ha advertido que “la inestabilidad y la crispación actual no ayudan a la confianza del consumidor ni del inversor exterior en el país”.
En términos económicos, ha recordado la crisis financiera de 2008, el covid y la crisis inflacionaria derivada de la guerra en Ucrania. Actualmente, remarca el optimismo desde el punto de vista macro, con los mejores PIB de Europa, un consumo y una inversión nacional sanos, una inflación controlada -hasta hace un mes-, un gran consumo que crece por encima del 4%… “Pero desde el punto de vista micro, la situación es mala o muy mala, con una renta de los hogares estancada, un paro juvenil todavía elevado, altas tasas de pobreza, con una productividad que sigue igual que en 2006 y un absentismo que es el doble que hace 20 años”.
Los cambios sociales respecto a 2006 también son evidentes, con menos natalidad, más mascotas, más inmigración y hogares más pequeños y envejecidos. “Todos estos cambios hacen repensar el surtido y los formatos de producto”, ha comentado. Además, el directivo ha recordado que España está ahorrando, aunque este ahorro está muy concentrado en pocas personas: “Está peor repartido que en 2006”. Respecto al turismo, hace 20 años se llegó a la cifra de 58 millones de visitantes y este año se batirá un nuevo récord llegando a los 100 millones. “El gasto por turista casi se ha duplicado pasando de 780 euros a 1.400”, remarca. En términos impositivos, el presidente de Aecoc ha afirmado de forma irónica: “También han mejorado los impuestos. Ahora son casi el doble ahora que en 2006, quizá de ahí venga la caída de la renta disponible”.
Sobre tecnología, González reconoce que “las reseñas son los nuevos árbitros del consumo” y destaca la evolución de la compra online y la irrupción de la inteligencia artificial (IA): “La estamos viendo e términos de eficiencia de productividad, creación de contenidos, anuncios, packaging, diseños de rutas, diseños de surtido…”. En el plano ecológico, recuerda la retirada de las bolsas de plástico en 2011 y los progresos en desperdicio alimentario y eficiencia energética. “El sector es un ejemplo de compromiso y ahora estamos cambiando el foco, pasando del reporting al propósito”, ha matizado.
Por último, el presidente de Aecoc se ha referido a la legislación. “Hemos pasado de trabajar con ella a que sea una pesadilla; lacra la competitividad del sector porque genera costes, hace daño a las pymes, rompe el mercado, frena el crecimiento, impide la creación de empleo y nos impide competir, sobre todo fuera de la zona euro”.
Con esta evolución de fondo en los últimos 20 años, Ignacio González ha presentado varias “recetas” para impulsar el crecimiento del sector. “Tenemos que buscar mercados alternativos, sobre todo cuando vemos que Estados Unidos se cierra; Mercosur es una oportunidad”, ha asegurado. En términos de política, el directivo ha exigido a los políticos “preparación y altura de miras” para que dejen a un lado las disputas partidistas y aborden conjuntamente los problemas que afectan a todo el país. Además, ha apostado por hacer que la “sostenibilidad sea sostenible” y que la legislación no haga perder competitividad al gran consumo. “Como sector, tenemos que ayudar al poder adquisitivo de la gente, hacer accesible los productos para todas las personas, pero sobre todo a las de clase media y baja”, ha apuntado. “Queremos escuchar y ser escuchados porque sabemos del consumidor, sabemos del sector y queremos lo mejor para este país”, ha concluido González.
