En todo caso, a medida que continúa es probable que aumente el riesgo de que Irán mine el estrecho de Ormuz, con lo que se interrumpiría el flujo de aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y GNL. Es importante destacar que el proceso de desminado del estrecho sería una operación larga y peligrosa que podría tardar entre dos y tres meses en completarse una vez finalizadas las hostilidades. Una interrupción energética de esta magnitud y duración probablemente haría que los precios mundiales de la energía subieran aún más desde los niveles inflados actuales.
Si estos aumentos de los precios de la energía se mantienen o empeoran, es probable que las tasas de inflación mundiales aumenten ligeramente, mientras que el crecimiento del PIB probablemente se reduzca. Las economías más afectadas serán posiblemente Japón, China y Europa, debido a las perturbaciones de los precios. Las perspectivas de escasez de energía en Japón y China son relativamente limitadas debido a las considerables reservas estratégicas de energía. Sin embargo, Europa podría enfrentarse a retos mayores debido a su dependencia de la energía importada y a la falta de una reserva energética centralizada para contingencias como ésta.
EEUU
Al margen de la guerra, los inversores tuvieron que digerir la semana pasada un informe sobre el mercado laboral de EEUU en febrero fue mucho más débil de lo esperado, con una disminución de 92.000 puestos de trabajo no agrícolas en el mes, frente a la expectativa consensuada de un aumento de 55.000. Los resultados de los dos meses anteriores también se revisaron a la baja en 69.000. La tasa de desempleo subió ligeramente: del 4,3% al 4,4%. La tasa de participación en la población activa cayó al 62% desde el 62,1% revisado a la baja en enero. Por otro lado, Challenger, Gray & Christmas informó de que los recortes de empleo en febrero se redujeron un 55% con respecto a enero, y que el total en lo que va de año (156.742) es un 29% inferior al nivel del ejercicio anterior y el nivel más bajo desde 2022. El próximo viernes se publicará la encuesta JOLTS y es probable que muestre una estabilidad o una disminución de las ofertas de empleo en enero.
Lo mas probable es que persistan las condiciones de debilidad del mercado laboral, con una menor demanda de trabajadores y un menor crecimiento de la oferta de mano de obra debido a las reformas migratorias más estrictas. A medida que los efectos latentes de los aranceles reduzcan los márgenes de las empresas, éstas también se verán presionadas para encontrar recortes de costes que eviten el aumento de los precios. Es probable que los trabajadores soporten parte del peso de este deseo de aumentar la eficiencia.
Las ventas minoristas de EEUU en enero superaron ligeramente las débiles expectativas, pero posiblemente se vean frenadas en los próximos meses, ya que los consumidores reajustarán sus presupuestos para adaptarse al aumento de los precios de la energía como consecuencia de la guerra.
China
La combinación anual de las sesiones plenarias de la Asamblea Popular Nacional (APN) y del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino concluyeron sin grandes novedades en materia de política económica: se fijó un objetivo de aumento del PIB del 4,5%-5% para 2026, lo que refleja el deseo de mejorar la calidad del crecimiento en lugar de centrarse únicamente en la cantidad. El paquete fiscal anunciado incluye algunos estímulos al consumo, pero el punto central sigue siendo el incremento de la inversión en capital fijo y la oferta, y se continúan evitando las dolorosas decisiones necesarias para dinamizar la demanda interna. En ausencia de reformas significativas, la economía china seguirá desequilibrada y vulnerable a la resistencia externa a las exportaciones chinas. Esta semana se publicarán los datos comerciales del año hasta finales de febrero y se espera que las exportaciones aumenten un 7,1% interanual, mientras que las importaciones lo harán un 6,1%.
El índice de gerentes de compras de la NBS de China y el PMI de S&P Global RatingDog ofrecieron veredictos divergentes sobre la confianza: el segundo, que se centra más en las empresas privadas orientadas a la exportación, pinta un panorama mucho más optimista de la economía que las estadísticas oficiales de la NBS. En conjunto, los resultados son ligeramente positivos, dada la mejora en la trayectoria de los indicadores de nuevos pedidos, pero espera que continúe la atonía de los datos sobre la confianza de los chinos, a falta de estímulos relevantes por parte del Gobierno para frenar la caída de los precios de la vivienda y/o de reformas estructurales que impulsen de forma sostenible la actividad económica a largo plazo.
Datos de inflación
Esta semana se conocerán los datos de IPC de EEUU en febrero y el deflactor de consumo privado PCE de enero. Se prevé que la inflación del IPC se mantenga relativamente estable y es poco probable que la del PCE de enero suponga una sorpresa significativa, dado que la mayoría de los componentes ya se han publicado anteriormente en los informes del IPC y del índice de precios al productor. Es probable que, la inflación subyacente supere las expectativas en 2026, ya que la inflación latente relacionada con los aranceles se traduce en un aumento de los precios de todos los bienes físicos excepto los alimentos y la energía.
El pasado martes la inflación en la zona euro de febrero sorprendió al alza en 20 puntos básicos frente al consenso. La guerra de Oriente Medio podría dar lugar a sorpresas al alza en la inflación general durante varios meses, dependiendo de la duración del conflicto y de la magnitud del aumento de los precios de la energía. Sin embargo, sigo considerando que la inflación subyacente de la zona euro está bajo control. Los mercados de tipos de interés apuntan a una subida casi segura de los tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) en la reunión de política monetaria de septiembre. No estoy de acuerdo y espero que el BCE mantenga los tipos constantes hasta 2026.
