Es una vía navegable estrecha, de aproximadamente 34 km de ancho en su punto más angosto, por la que pasan diariamente unos 20 millones de barriles de crudo, alrededor del 20% del consumo total de ‘oro negro’ del mundo. «El petróleo que pasa por el Estrecho procede de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, EAU, Irán y Qatar, embarcado en petroleros con destino a China, India, Japón, Corea del Sur, Singapur y EEUU. En este contexto, «Irán podría tratar de cerrar el Estrecho de Ormuz, mediante combinación naval y de misiles antiaéreos y antibuque en la costa.
La proximidad del estrecho de Ormuz a importantes instalaciones portuarias iraníes, como Bandar Abbas, permitiría que el amplio inventario iraní de pequeñas embarcaciones, lanchas de ataque rápido y lanchas rápidas de ataque costero equipadas con minas navales pudieran participar o retirarse rápidamente de las operaciones de exclusión marítima.
El problema esta en que esa misma acción obstaculizaría las exportaciones de Irán colapsando su economía. Y no solo eso, China recibe aproximadamente el 30% de todos los flujos energéticos a través del Estrecho, e India representa aproximadamente otro 15%. Ambos países mantienen relaciones y vínculos económicos con Irán, pero también con muchos otros países del Golfo. Interrumpir el flujo de energía hacia China e India los obligaría a tomar decisiones serias sobre el comercio y el apoyo a Irán
