Como todo el mundo sabe, en México, el picante no es una moda ni un reto viral: es cultura y tradición. Con motivo de esta fecha, Maíz Maya, fábrica especializada en productos mexicanos de maíz elaborados al 100 % en España, presenta una guía definitiva del picante de los chiles mexicanos, pensada para entender, disfrutar y respetar cada nivel de intensidad.
En la cocina mexicana, el picante no busca tapar sabores, sino realzarlos. Es una forma de entender la gastronomía y un desafío para el paladar. Coincidiendo con la celebración internacional es bueno ampliar el conocimiento sobre los chiles mexicanos. Según los expertos, cada chile aporta matices únicos: dulzor, ahumado, profundidad o intensidad extrema. Por eso, conocer su origen y nivel de picor es clave tanto para cocineros como para amantes de la gastronomía mexicana auténtica. Como productores locales que mantienen la esencia de la milpa mexicana en suelo español, Maíz Maya destaca que la clave de una buena experiencia picante no reside en el sufrimiento, sino en el equilibrio entre el aroma, el tipo de chile y su potencia medida en unidades Scoville (SHU).
Desde el suave susurro del Chile Ancho hasta el grito incendiario del Habanero, esta guía se convierte en la herramienta esencial para que los consumidores españoles aprendan a distinguir entre el «pica pero rico» y el «muy muuuy picante». Con motivo del Día Mundial de la Comida Picante, Maíz Maya presenta una guía definitiva del picante de los chiles mexicanos, pensada para entender, disfrutar y respetar cada nivel de intensidad, desglosando los chiles más utilizados en su producción y en la cocina internacional, clasificados por su origen, región y nivel de picor aproximado:
Nivel «Pica pero rico» (Iniciación) Ideal para quienes buscan sabor y profundidad sin comprometer la integridad del paladar.
Chile Ancho: Un chile derivado del Poblano seco, originario del centro de México. Es dulce y afrutado, con un picor mínimo de 1.000 a 2.000 SHU.
Chile Pasilla: Procedente del Chilaca seco (región centro-sur). Aporta notas de tierra y uva pasa, con un rango de 1.000 a 2.500 SHU.
Nivel Intermedio (El corazón de México) Para aquellos que ya disfrutan del cosquilleo característico de la cocina mexicana.
Chile Guajillo: Muy popular en guisos; proviene del Mirasol seco y oscila entre los 2.500 y 5.000 SHU.
Chile Chipotle: Es un Jalapeño maduro y ahumado, típico de Puebla y Veracruz. Su sabor ahumado es inconfundible y su potencia sube hasta los 2.500-8.000 SHU.
Chile Morita: Una variante del Jalapeño maduro ahumado, también de Puebla y Veracruz, con un picor más concentrado, de 5.000 a 10.000 SHU.
Chile Puya: Parecido al Guajillo, proviene de una variedad del Mirasol seco, pero con más garra, alcanzando los 8.000 SHU.
Nivel «Muy muuuuy picante» (Solo para expertos) Aquí entramos en el terreno de los valientes donde el picor es el protagonista absoluto.
Chile de Árbol: Proveniente del Chile de Árbol fresco y muy potente, es originario de Jalisco y Nayarit. Con sus 15.000 a 30.000 SHU, no deja a nadie indiferente.
Chile Piquín: Un chile seco y silvestre del norte de México que, a pesar de su tamaño pequeño, concentra entre 30.000 y 60.000 SHU.
Chile Habanero: El rey de la Península de Yucatán. Es el único de esta lista que se consume fresco habitualmente y su potencia es legendaria: de 100.000 a 350.000 SHU.

