Este lunes comenzaba el primero de los tres días de huelga que había convocada por los maquinistas. Protestaban por la inseguridad y la falta de mantenimiento que se ha puesto sobre la mesa tras los trágicos accidentes de Adamuz y Gelida. La huelga de trenes queda desconvocada tras un acuerdo basado en la mejora de infraestructura y medidas de seguridad.
«Un cambio estructural en la seguridad» del ferrocarril en nuestro país, esa es la exigencia de los maquinistas con la que hoy arrancaban su primer día de huelga. Las organizaciones sindicales pedían medidas concretas y realistas ante el deterioro de la fiabilidad y de la calidad del servicio ferroviario, la falta de recursos humanos y materiales, la ausencia de planificación y la externalización de actividades esenciales que afectan directamente al funcionamiento diario del ferrocarril público. En la tarde de este lunes, la huelga de trenes ha quedado desconvocada tras un acuerdo basado en la mejora de infraestructura y medidas de seguridad.
Cientos de trenes habían parado entre lunes y el miércoles 11 de febrero, pese a que los servicios mínimos se habían fijado en el 73 % en alta velocidad y larga distancia; del 65 %, en media, y del 21 %, en mercancías. Las anteriores negociaciones con el Ministerio de Transportes finalizaron sin acuerdo, aunque este lunes han seguido los contactos con mesas técnicas para tratar las propuestas realizadas por el Ministerio en materia de seguridad ferroviaria. Finalmente la huelga queda desconvocada.

