Según el análisis de su estratega jefe macroeconómico, Muñoz-Alonso, las proyecciones refuerzan la idea de un escenario de continuidad, aunque sin un impulso cíclico claro. Estados Unidos mantiene un mayor dinamismo relativo, con un crecimiento estimado en torno al 2,4%, mientras que Europa avanza a un ritmo más moderado, cercano al 1,3%, y con un comportamiento muy desigual entre países.
Muñoz-Alonso resalta que, en Estados Unidos, el debate sobre una posible recesión continúa presente, pero sin materializarse en los datos. La economía muestra signos de desaceleración, pero no de contracción. De este modo, la última revisión de perspectivas económicas del Fondo Monetario Internacional mejora sus previsiones de crecimiento desde un 2,1% en 2025 a un 2,4% en el presente año, lo que apunta a un escenario de crecimiento moderado. Asimismo, observa que el mercado laboral se está ajustando de forma gradual y heterogénea, sin los patrones típicos de una recesión clásica. El aumento del desempleo es contenido y se concentra en colectivos concretos, mientras que el empleo cualificado muestra mayor resiliencia. Este comportamiento es coherente con una economía que pierde impulso, pero que sigue siendo capaz de absorber el ajuste.
● En un momento de estabilidad macroeconómica, Inversis estima que el crecimiento en Estados Unidos será de un 2,4%, por encima de Europa (1,3%), sin señales claras de recesión inmediata.
● La entidad destaca la consolidación de la geopolítica como el principal foco de riesgo y volatilidad para el escenario macroeconómico global.
La Reserva Federal podría ejecutar dos recortes de tipos en 2026 según el escenario base de Inversis. La confianza del consumidor, tras tocar mínimos a lo largo de 2024, experimentó una mejoría a finales de 2025, lo que contribuye a estabilizar el escenario económico. En este contexto, Inversis considera que la economía estadounidense se mueve en una fase de fragilidad contenida, lejos de una recesión profunda.
Europa: crecimiento moderado y muy dispar por países
En Europa, el crecimiento sigue siendo más débil que en Estados Unidos, aunque presenta señales de estabilización. El Banco Central Europeo (BCE) ha revisado ligeramente al alza sus previsiones a finales del pasado año, pero mantiene estimaciones claramente por debajo de las estadounidenses
De este modo, el comportamiento entre países es muy desigual. Mientras que economías periféricas como España mantienen ritmos de crecimiento cercanos al 2,3% y algunos países del Este como Polonia superan el 3%, las grandes economías del núcleo europeo avanzan con mayor dificultad. En el caso de Alemania, la aprobación de un paquete fiscal expansivo en marzo podría traducirse en una mejora del crecimiento a partir de 2026, en torno al 1,2%, actuando como posible catalizador para el conjunto de la región.
La geopolítica, el principal foco de volatilidad
Para Inversis, la geopolítica se consolida como la principal fuente de riesgo para el escenario macroeconómico. Los principales focos de fricción están puestos en Venezuela, Irán y Groenlandia, manteniendo elevado el riesgo de episodios de volatilidad que podrían trasladarse a precios de la energía, inflación y primas de riesgo financieras.
En el caso venezolano, la entidad sostiene que una eventual reintegración parcial en los mercados energéticos internacionales podría tener efectos limitados sobre el equilibrio del mercado por la capacidad productiva real del país. Respecto a Irán, destacan que el riesgo es de disrupción, con escenarios que podrían elevar de forma estructural las primas de riesgo.
Inversis observa que los bancos centrales han dejado atrás la fase más intensa de lucha contra la inflación y entran ahora en una etapa de gestión de riesgos. El fuerte aumento del gasto por intereses y las tensiones fiscales limitan el margen para mantener tipos elevados durante mucho tiempo. Según previsiones de finales de 2025, el escenario base de Inversis contempla hasta dos recortes de tipos por parte de la Fed a lo largo de 2026, mientras que en Europa se descuenta un entorno de tipos relativamente estable hasta mediados de 2027.
