Kindelán ha hecho un llamamiento a la calma ante la imposición de los aranceles por parte de EEUU a nivel mundial y, en especial, para el conjunto de la Unión Europea, que serán del 20%. «Lo ocurrido en la noche de este miércoles ha sido un ‘shock’ inesperado para la economía mundial y para Europa, pero creo que estamos preparados», ha asegurado durante su intervención en la XVI Conferencia Anual sobre los Mercados de Capitales (AFME) en España. Pese a ello, ha avisado de que la medida supone una llamada del «despertador» para el Viejo Continente, como también lo es el aumento del gasto en defensa para el conjunto del bloque comunitario. Dos situaciones que Kindelán ve como «una enorme oportunidad» de cara a posicionarse como un «baluarte de valores de multilateralismo y de Estado de Derecho». En este contexto, ha resaltado el papel de la banca como financiador en colaboración con los mercados privados. «Hay pan para todos», ha dicho para remarcar que las entidades son «parte de la solución».
Kindelán ha puntualizado que, en general, la banca europea se encuentra «en buen estado» y ha reiterado la necesidad de impulsar el desarrollo de los mercados de capitales, dado que el sector financia en estos momentos el 80% de las inversiones en Europa. La presidenta del ‘lobby’ ha sacado pecho de cómo el sector ha capeado los eventos acontecidos en los últimos años como la pandemia de Covid-19, la guerra en Ucrania o la crisis de inflación. «La banca ha demostrado una gran resiliencia», ha añadido. Una fortaleza que se refleja en los números y en la capacidad de generar beneficios.
No obstante, ha puesto el foco también en que no debería existir competencia entre los mercados de capitales y la banca. En su opinión, Kindelán considera que el pastel debe «ser más grande» y contar con fuentes de financiación más diversificadas. La presidenta de la AEB ve a la banca como un vector de crecimiento en Europa y España, dado que suponen un actor «clave» para construir una región «más fuerte y competitiva», algo que ya está materializando con los citados cambios en materia de gasto en defensa y el giro fiscal acometido en Alemania.
De ahí la insistencia de Kindelán en dar impulso tanto a la unión del mercado de capitales como a la unión bancaria, aunque ha criticado que los bancos en el momento actual son «más valorados por su nacionalidad que por su solvencia. «La unión bancaria es una condición importante para la integración y para la inversión», ha matizado para agregar que se debe avanzar hacia la simplificación burocrática y regulatoria. «Simplificación, claridad y prevención», ha enumerado.