A raíz de una denuncia presentada por la Asociación Libertad y Justicia, el magistrado Antonio Piña ha dado traslado a la Fiscalía para que informe de la competencia del tribunal. En el auto, el magistrado asegura que «los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal». Las fuentes jurídicas consultadas explican, no obstante, que la admisión a trámite no significa que se esté prejuzgando nada y que tendrá que ser ahora la Fiscalía la que proponga continuar o no con el proceso.
Las diligencias se han abierto después de que la investigación del accidente ferroviario de Adamuz haya dado un paso relevante con los primeros hallazgos técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que sitúan el origen del descarrilamiento del tren de Iryo en una rotura del carril, en una soldadura, que se produjo antes de que pasase el convoy siniestrado, que acabó chocando con otro tren Alvia de Renfe en el instante en que se produjo la salida de la vía.
Los investigadores constataron que el carril, tras romperse, terminó volcado hacia el exterior, con huellas de paso lateral de ruedas, lo que encaja con que el coche 6 fuera el primero en descarrilar tras perderse por completo la continuidad de la rodadura. Con el mantenimiento de la red ferroviaria bajo sospecha, España se ha convertido ya en el país de Europa con un mayor número de accidentes ferroviarios por descarrilamiento del tren. De acuerdo con los últimos datos de Eurostat, suma en total 34 registrados entre 2022 y 2024, lo que supone el 18% del total registrado en la Unión Europea durante ese periodo. Por detrás quedan Francia, con 28, Polonia con 23 y Alemania con 16. En 2022 España era el tercer país con un mayor número de siniestros por salida de las vías, pero tanto en 2023 como en 2024 figura ya como el primero, en este último año al mismo nivel que Francia.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ha certificado hasta diez descarrilamientos por defectos en las vías del tren en tan solo cuatro años, entre 2021 y 2024, advirtiendo, además, de que, en algunos casos, los incidentes se están repitiendo en los mismos tramos. Es el caso, por ejemplo, de uno de los accidentes que tuvo lugar en Cáceres en 2024.
