En este caso es el problema de una madre, traumatizada por un accidente de tráfico familiar que tiene una hija adoptada de once años. La niña necesita un trasplante de médula para salvar su vida, pero la única solución es encontrar a sus padres biológicos. Al mostrar su petición el funcionario de adopciones, le dice que no le puede dar esos datos porque fue un requisito ya que esos datos pueden poner en peligro la vida de la madre. Es profesora de psiquiatría y no está dispuesta a aceptar esa situación y aliada con un alumno especial emprende una búsqueda que acaba complicándose con una leyenda urbana de la llamada “Chica del calendario”, que se desarrolló años atrás en el tiempo de adviento, en una cabaña muy aislada en el bosque. De esta manera la novela irá discurriendo entre el presente y el pasado y será un elemento definiti
Los personajes secundarios están poco delineados y en la narración se cae mucho en situaciones inverosímiles, poco coherentes, para seguir el caso y así, el mismo final es poco claro. Hay que resaltar un tema obligado del autor que es el de la importancia del pasado por su influencia posterior y para poder entender el presente. El amor de la madre adoptiva que le lleva a una actuación extraordinaria para salvar a su hija es uno de los valores intrínsecos de la novela.
Interesará a los aficionados a los thrillers psicológicos.
La chica del calendario
Sebastian Fitzek
Penguin (2025)
págs. 414
