La prueba de equilibrio elaborada por el supervisor concluye que el nuevo servicio de la filial española de la compañía nacional de ferrocarriles de Francia (SNCF) tendría un impacto del 0,07% en los ingresos del contrato de servicio público, lo que -sumado al impacto de otros servicios analizados previamente por la CNMC arroja una incidencia acumulada del 0,21%. Esta cifra es inferior al 1% que establece la metodología de la CNMC para concluir que los nuevos servicios puedan tener un impacto significativo en el contrato.
Desde el regulador, recalcan la importante competencia de servicios comerciales en este escenario donde operan tres empresas; cuatro si desgranamos los productos comerciales (Renfe también opera bajo su marca Avlo). En este contexto, la CNMC recomienda revisar el alcance de los servicios públicos entre Sevilla y Córdoba, y cubrir solamente ‘bonos multiviaje’ para viajeros frecuentes, ya que para los viajeros ocasiones los servicios comerciales son más baratos que los públicos y tienen suficientes frecuencias (a los tres servicios ahora autorizados de Ouigo se suman 35 servicios comerciales al día de Renfe y 13 de Iryo.
La luz verde de Competencia llega después de que la operadora gala haya abierto la venta de billetes hasta el 14 de diciembre en todas sus rutas, incluyendo tres nuevos destinos: Segovia, Valladolid y Cuenca, esta última sigue pendiente aún de recibir la autorización correspondiente de la CNMC para hacer parada a partir de junio. Mismo mes en el que espera llevar sus trenes hasta próximas ciudades como Elche y Murcia en junio. De cara a la segunda mitad del año, planea irrumpir en la escena andaluza donde ahora compiten Renfe e Iryo, para operar en las vías de Córdoba, Sevilla y Málaga.