Pues bien, esta señora con mando en plaza según señalan sus cargos rechazó en 2018 que se aceptara una quita de deuda para Andalucía. Lo defendió cuando era consejera de Hacienda del Ejecutivo andaluz, cuando Rajoy era presidente del Gobierno. Montero criticó al entonces ministro de Hacienda, Montoro, por «pretender» que una reestructuración de deuda sustituyese el debate sobre un nuevo modelo de financiación. Ahora Montero pide esto mismo que negó hace siete años con el fin de plegarse a sus socios separatistas y perdonar 17.104 millones de deuda a Cataluña. «El señor Montoro no puede pretender que, vía reestructuración de deuda o condonación, se pueda sustituir el debate», afirmó la entonces consejera andaluza sobre la financiación autonómica.
«Lo decimos otra vez, para que quede constancia, porque no vamos a compartir, por mucho que se beneficiara o no a Andalucía, de una propuesta que se hiciera», añadió Montero, en alusión a una hipotética quita de deuda a Andalucía. «El debate [sobre la financiación autonómica] es insustituible, porque estamos hablando de los próximos diez años en materia de financiación».
Ahí es na…. Que diría un sevillano. Pero lo peor es que además nos tratan de engañar con argumentos torticeros. A cualquiera que le pregunten, claro que las CC AA quieren que les condonen la deuda. Pero, siguiendo el ejemplito de la ministra portavoz que as u vez han copiado otros cuantos ministros «No es que a ti te paguen tu hipoteca y al otro le paguen su hipoteca sino que, los que no han despilfarrado y encima hemos cumplido con las reglas, resulta que nos van a hacer pagar los caprichos del vecino del quinto, llamado en este caso independentistas de Cataluña, que este verano decidió hacer obras y poner mármol Travertino, y además ha salido todas las noches. Pues bien, ahora resulta que todas esas deudas que es incapaz de pagar el del quinto, las vamos a tener que pagar los vecinos.
Esta es la historia de verdad, y como no somos imbéciles pues nos damos cuenta de que nos mienten. Otra cosa es que no nos quede mas remedio que tragar quina y esperar a la próxima cita electoral a ver si los votantes se tientan los bolsillos antes de depositar su voto en la urna.