Las subastas del Tesoro, que en 2023 vieron crecer la remuneración ofrecida a los inversores al calor de las subidas de tipos de interés aplicadas por el Banco Central Europeo (BCE), se ven ahora afectadas por el cambio de la política monetaria. Durante la senda de tipos al alza, el interés en la compra de deuda se incrementó, especialmente en el caso de la adquisición de letras del Tesoro por parte los hogares, que se consolidaron durante los años 2023 y 2024 como los mayores tenedores de este tipo de deuda, cuando llegaron a reportar rentabilidades del entorno del 4%.
En estos momentos, los datos del Banco de España indican que la tenencia de letras en manos de hogares e Isflsh ha ido registrando caídas ininterrumpidas desde el pico alcanzado en agosto de 2024, cuando se logró el récord de 27.448 millones de euros. Son ya 16 meses consecutivos a la baja, lo que ha provocado que los hogares hayan dejado de ser los principales tenedores de letras del Tesoro. En datos de diciembre, acumulan un total de 19.071 millones de euros. Con todo, los hogares aún aglutinan casi el 25% de la inversión total de estos productos a corto plazo; es decir, una de cada cuatro euros invertidos está en sus manos.
Hoy la clasificación está liderada por los inversores extranjeros, que han elevado su interés y acaparan 33.380 millones en letras del Tesoro a finales de 2025, un 64% que en diciembre de 2024. Completan la lista de tenedores de Letras los fondos del mercado monetario y otros intermediarios financieros (10.007 millones); las instituciones financieras monetarias (9.411 millones), las sociedades no financieras (3.420 millones) y las administraciones públicas (3.773 millones

