Un sándwich grillado, sencillo en apariencia, pero convertido en todo un icono por su elaboración al momento, su pan de masa madre y su inconfundible mix de quesos fundidos. En enero de 2025, la marca aterrizó en Madrid iniciando su recorrido europeo con un primer local en Alonso Martínez. Hoy, a menos de un año de su llegada a España, consolida su presencia en la capital con una clara apuesta por ubicaciones estratégicas y de alto valor simbólico, con tres espacios propios: Alonso Martínez ,Tribunal y Puerta del Sol..
Para entender qué es un tostado, la marca lo resume con un claim tan sencillo como efectivo: un tostado es “un mixto que flipas”. Y para comprobarlo, al original se suman ocho opciones diferentes —ricas, frescas y casuales—, hechas al momento y con ingredientes caseros, en cualquiera de sus tres locales. Casi todos parten de una base común: un mix de cuatro quesos fundidos —Gouda, que aporta un punto picante; Emmental, el más suave; Mozzarella, el más fundente; y Parmesano, con su toque seco, terroso e intenso— cuyas proporciones forman parte de una fórmula registrada por la marca. Este mix se funde primero en el horno sobre el pan antes de seguir añadiéndole capas.
Así nacen el Mixto, clásico y estrella de la carta, con jamón york, ese mix de queso en hebras y un chorrito de AOVE antes de grillarlo; el Super Mixto, con el doble de todo y lluvia de Parmesano; el Ibérico, que sustituye al york por jamón ibérico; el Americano, con huevos revueltos y bacon crocante; el Argento, con la cebolla crispy; el más castizo, el Pepito, con tiras de ternera; dos opciones vegetarianas, como el Napolitano, con tomate y olivas negras; y el Aguacate Melt; y la excepción dulce: Nutella y banana, con crema de avellanas, banana y azúcar glass en pan brioche. ¡Irresistible!
Tal es la afición por el tostado en Argentina que incluso han incorporado a su jerga el verbo “tostear”: pasar por Tostado para resolver el desayuno mientras se responden los primeros correos del día; comer cualquiera de sus propuestas o el resto de una carta más amplia —wraps, ensaladas, bocadillos, tostas, yogures y dulces como alfajores—; merendar medialunas caseras con los niños; o disfrutar de un afterwork con empanadas. Cada local cuenta con ventanilla de take away y zonas cómodas con enchufes para trabajar acompañado de un buen café. Porque otro de sus lemas lo resume bien: “ágiles para llevar, felices si te puedes quedar”. Cocina abierta ininterrumpidamente, todo hecho al momento y una propuesta que define su estilo de ‘casual food’: rápidos, pero humanos.
La estética de los restaurantes es cálida y agradable, invitando a quedarse entre bocado y bocado. Además, cada local adapta sus promociones al público de la zona. En Fuencarral y Alcalá hay menú del día por 12 € que incluye tostado, bocadillo, wrap o ensalada, guarnición, bebida y postre o café; mientras que, en Génova, de lunes a viernes al mediodía, ofrecen un menú más internacional con platos como ñoquis, pai thai o pollo al ajillo, por 14’95 €, que incluye entrante, principal, bebida y postre o café. En todos los locales hay un menú de tostado + bebida por 7 €, además de promociones de desayuno y merienda. La mejor manera de enterarse de todas, pasarse por la sede más cercana y estar atento a sus redes.
El Tostado mixto, su básico, cuesta 6’50 € y se puede pedir con diferentes tipos de pan: masa madre blanco, brioche o integral. También disponen de versión sin gluten, además de cookies y snacks. El nuevo local en Sol abre de 9:00 a 23:00 horas; Génova, de 8:00 a 20:00 horas; y Fuencarral, de 8:00 a 22:00 horas de domingo a jueves, y hasta las 23:00 los viernes y sábados. El servicio a domicilio se realiza a través de Glovo y Uber Eats.


