La tensión entre Trump y Sánchez continúa después de que el martes el Gobierno denegara el permiso a las fuerzas estadounidenses para usar las bases de Morón y Rota en su ofensiva contra Irán. A partir de ahí, las reacciones se sucedieron en cascada: enfadado, Trump amenazó con «cortar todo el comercio» con España y el presidente Sánchez compareció ante los medios para criticar el conflicto «ilegal» y rememorar el ‘No a la guerra’ de 2003. El magnate estadounidense respondió llamando «perdedores» a España.
La postura de Sánchez ha sido muy criticada por la oposición en España, primero por la decisión sobre las bases militares: el martes, Alberto Núñez Feijóo aseguró que si Irán le daba las gracias a Sánchez mientras Estados Unidos le veía un aliado terrible, entonces era que el presidente estaba fallando. Luego, las críticas llegaron tras enviar el Gobierno la fragata ‘Cristóbal Colón’ a Chipre amparándose en la defensa de la base militar que Reino Unido tiene en el país. El PP ha exigido al Ejecutivo que pida autorización al Congreso para enviar el buque porque «no puede poner en peligro la vida» de los militares «sin la autorización» de la Cámara.
En las últimas horas se ha producido un debate sobre la posible incongruencia de que el presidente del Gobierno defienda el ‘No a la guerra’ mientras envía una fragata española a Chipre, pero Sánchez no es el único líder mundial ni España el único país que ha actuado así.
Francia (portaviones y sistemas antimisiles), Reino Unido (buque), Grecia (cazas) e Italia (barcos de la Marina y sistemas antimisiles) también han enviado fuerzas al país mediterráneo con el objetivo de reforzar su seguridad ante la escalada del conflicto en la zona y después de que un dron iraní impactase este fin de semana en una base militar británica situada en esta isla, país integrante de la Unión Europea.
El Gobierno sostiene que el desplazamiento de la fragata se produce en un contexto de «disuasión y defensa» de la Unión Europea, según ha explicado la ministra de Defensa, Margarita Robles. Y los expertos coinciden en que no es lo mismo enviar un buque para defender a un aliado, que participar en los bombardeos y ataques contra Irán: «No te convierte en beligerante defender una isla», ha explicado el almirante retirado, Rodríguez Garat.
De la misma opinión son otros líderes mundiales como Giorgia Meloni y Emmanuel Macron. Mientras la primera ministra italiana recalcó este jueves que Italia no estaba en guerra y no quería entrar en ella, el presidente francés afirmó que su país no se iba a «involucrar en esta guerra» contra Irán en Oriente Medio: «Entiendo perfectamente y comprendo su preocupación, pero quería ser muy claro: Francia no forma parte de esta guerra. No estamos en combate y no vamos a involucrarnos en ella». «Quiero reiterar que no estamos en guerra y no queremos entrar en guerra», fueron las palabras de Meloni.
