La demora de este acuerdo y las condiciones de refinanciación de la deuda que tiene Talgo con los bancos se han convertido en un escollo para sellar la compra del 29,9% del fabricante de trenes que la siderúrgica vasca acordó con el fondo británico Trilantic a un precio de -al menos- 152 millones, respaldado por las fundaciones bancarias BBK y Vital, y el fondo público vasco Finkatuz.
Así, el presidente de Sidenor Jainaga, ha dado su plácet a las líneas generales ofrecidas desde el operador público para retrasar el cobro de la multa hasta 2031 y fraccionarla hasta en siete años, en aras de oxigenar las cuentas de Talgo. Cabe recordar que el último balance anual del fabricante recoge pérdidas de 108 millones provocadas por la provisión de esta penalización.
Este miércoles ha sido el propio consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, quien ha admitido que «se han dado pasos positivos» en las condiciones de pago de la multa. «Estamos trabajando poco a poco, pero estamos dando pasos positivos. Yo creo que uno de los pasos positivos que se tenía que dar era aclarar las condiciones de la multa de Renfe, que son de 116 millones», ha respondido. Formalización del acuerdo entre los socios vascos.
El consorcio vasco liderado por Sidenor acepta las condiciones ofrecidas por Renfe para pagar la multa de 116 millones que Talgo debe asumir por el retraso en la entrega de los trenes Avril. La demora de este acuerdo y las condiciones de refinanciación de la deuda que tiene Talgo con los bancos se han convertido en un escollo para sellar la compra del 29,9% del fabricante de trenes que la siderúrgica vasca acordó con el fondo británico Trilantic a un precio de -al menos- 152 millones, respaldado por las fundaciones bancarias BBK y Vital, y el fondo público vasco Finkatuz.