El oro se deja ahora un 2,5%, hasta los 4.455 dólares, mientras que la plata recorta un 1,2%, hasta los 668,63 ,60 dólares, ampliando así el ajuste tras firmar su peor semana en más de una década. Ambos metales preciosos han llegado a caer más de un 7% y un 10%, respectivamente, pero sus caídas se han moderado tras las palabras del presidente estadounidense, Trump, sobre posibles negociaciones de paz que Irán desmiente.
El movimiento se produce después de que el oro registrara un descenso cercano al 10% en la última semana, su mayor caída desde 2011, en un contexto de elevada volatilidad derivada de la guerra en Oriente Medio y sus implicaciones económicas.
La plata, por su parte, está mostrando una mayor sensibilidad al ciclo económico, dada su doble condición de activo financiero e industrial. El metal acumula varias semanas de caídas y se mueve en un entorno de elevada volatilidad.
Con todo, el mercado sigue dividido entre quienes anticipan la continuidad del ciclo alcista del oro a largo plazo y quienes advierten de una corrección más profunda tras los excesos acumulados. A corto plazo, los expertos se inclinan por un escenario de consolidación con sesgo bajista, en un entorno en el que el oro pierde, al menos temporalmente, su papel como refugio inmediato frente al riesgo
