El episodio, según detalla la OTAN, tuvo lugar este lunes. Los F-18 españoles del Ala 15 despegaron en alfa scramble, la misión que les permite estar en vuelo en menos de 15 minutos para interceptar cualquier aeronave no identificada al irrumpir en el espacio aéreo protegido. En este caso, los cazas españoles interceptaron dos aviones Sukhoi Su-24, bombarderos tácticos supersónicos diseñados para realizar ataques a baja altitud y penetrar defensas aéreas enemigas en cualquier condición meteorológica.
La variante Su-24D —interceptados por los cazas españoles— es una versión equipada con un sistema de reabastecimiento, lo que le permite incrementar su alcanza y autonomía. Los cazabombarderos pueden estar equipados con bombas guiadas, misiles aire-tierra y armamento convencional.
Los cazas de combate españoles están acostumbrados a este tipo de misiones de interceptación desde su despliegue en Lituania, en misión con la OTAN, para proteger el espacio aéreo de la Alianza Atlántica.
Desde la base aérea de Siauliai vigilan el espacio aéreo de los países bálticos, habitualmente transitado por aviones militares rusos que vuelan a Kaliningrado. También vigilan la frontera aérea de Polonia con apoyo de un avión A400M para el reabastecimiento en vuelo; en este caso, el despliegue se articuló tras la crisis de los drones rusos de septiembre de 2025.
Los cazas F-18 del Ejército del Aire y del Espacio español desplegados en Lituania han interceptado, desde diciembre de 2025 cerca de veinte aviones militares y drones rusos durante su misión de vigilancia aérea en el Báltico. Las misiones de interceptación se han producido tras casi cuatro meses de despliegue en la base aérea de Siauliai, donde España participa en la misión de policía aérea de la OTAN para proteger el espacio aéreo de los países bálticos.
El contingente español está formado por unos 200 militares, once cazas F-18 y un avión A400M de apoyo, que realizan despegues de emergencia cuando se detecta la presencia de una aeronave no identificada.
Estas misiones se activan para interceptar e identificar los aviones que vuelan sin un plan de vuelo establecido, sin comunicación con los controladores o con el transpondedor apagado. Los cazas españoles se aseguran de que los aviones rusos abandonan la región, antes de regresar a la base. La actividad aérea rusa en la zona es frecuente desde la guerra de Ucrania, por lo que los cazas españoles deben reaccionar rápidamente para interceptar y vigilar estas aeronaves sin que se produzca una violación del espacio aéreo de la OTAN. Estas operaciones forman parte del esfuerzo de la Alianza para reforzar la seguridad del flanco oriental de Europa y disuadir posibles incidentes en la región del mar Báltico
