Esta redistribución ha implicado un de la Política Agraria Común (PAC) del 22% respecto al actual periodo presupuestario, según la propuesta inicial del Ejecutivo comunitario, todavía pendiente de negociación entre los Estados miembro y el Parlamento Europeo.
Ese tijeretazo, en el caso de España, representaría 877,5 millones menos en rentas agrarias. Y este recorte no se limitaría a una partida concreta, sino que afectaría al conjunto de instrumentos que conforman la PAC: desde los pagos directos a los agricultores y ganaderos hasta las ayudas específicas como la del algodón, los ecoesquemas y pagos medioambientales, los incentivos a la incorporación de jóvenes al sector o las líneas de apoyo a la modernización. Además, el impacto del ajuste se produce en un momento de recuperación del sector primario. De acuerdo con el informe anual de 2024 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el sector aporta un valor añadido bruto de 40.412
Desde el sector agrario han criticado el contraste con otras partidas del presupuesto comunitario: Con este telón de fondo, el malestar del sector agrario ha terminado por cristalizar en una respuesta inédita a escala europea. COPA-COGECA, la organización europea del sector agrario, ha convocado para este jueves 18 de diciembre una manifestación en Bruselas en la que, según estimaciones de las asociaciones, acudirán más de 10.000 agricultores y ganaderos procedentes de los 27 estados miembro de la UE.
