De esta forma, la economía española llega al examen de las agencias de calificación en una peor situación que en otras ocasiones. En concreto, estas dos agencias aceptadas por el Eurosistema comenzarán esta noche, tras el cierre de los mercados, una ronda de evaluaciones de la nota de solvencia de la deuda soberana de España en un contexto marcado por las tensiones entre Sánchez y Trump. En este momento, España llega a examen con las siguientes notas:
• Fitch: A/Estable
• S&P Global: A+/Estable
• Scope: A/Positiva
De estos tres casos, sólo Scope ha asignado una perspectiva positiva para la economía española, algo que abre una puerta a la mejora de la calificación. No obstante, las otras dos, Fitch y S&P Global, no mejorarán el rating de España, según las previsiones de los analistas.
Con todo, las principales agencias de rating ya advertían en sus últimas evaluaciones de que cualquier movimiento al alza de sus respectivas notas para España estaría ligado a trasladar su desempeño económico a movimientos significativos a la baja en la carga de deuda pública. Por ello, las entidades sugerían medidas para apuntalar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, incluyendo una consolidación presupuestaria más ambiciosa.
En un país que gobierna sin presupuestos y con una deuda pública disparadaes difícil que las agencias mejoren su calificación
