Entre otras reformas, la nueva normativa prevé que los barcos pesqueros notifiquen su entrada a puerto cuatro horas antes de su regreso, que envíen información de todos los kilos pescados en el mismo momento en que se capturan a través de un cuaderno electrónico de a bordo, un sistema al que muchos pescadores se van a tener que adaptar en muy poco tiempo. Si no lo hacen, corren riesgo de ser multados. Para Manolo, “evidencia la incompetencia de despacho que es la gente que hace estas normativas”.
Antes de estos cambios, los barcos de menos de 15 metros de eslora estaban exentos de la instalación del cuaderno electrónico de a bordo. Ahora deben instalarlo todos los mayores de 12 metros. Con la anterior normativa, los barcos solo tenían la obligación de notificar los kilos pescados a partir de 50, ahora tienen que dar cuenta de todos y cada uno de los kilos que entren en sus cámaras, lo que se denomina «kilo cero».
El próximo lunes 19 de enero la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) se reúne con la Secretaría General de Pesca para intentar llegar a un acuerdo. Para desconvocar el paro, la FNCP exige que medidas como el aviso de la llegada a puerto con cuatro horas de antelación, que según ellos pone en riesgo la seguridad de las tripulaciones, sean reconsideradas ante el «profundo desconocimiento de cómo se opera en el mar».

