Las primeras estimaciones, realizadas por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, calculan ya que las pérdidas en el mes de diciembre se elevaron a 150 millones de euros y, según explica el responsable del sector porcino de la organización, Rossend Saltiveri: «Si Japón, Filipinas y México siguen sin aceptar la regionalización y mantienen bloqueada la importación de todos los productos de origen español en lugar de acotar las restricciones solo al área afectada, nos enfrentamos a una caída de la facturación del 17% y las pérdidas se elevarán este año a 1.800 millones de euros».
Tan solo en Cataluña, según el sindicato Unió de Pagesos, las pérdidas de los ganaderos superan ya los 63 millones a causa de la enfermedad y hay empresas, como el Grupo Jorge, que se han visto obligadas a solicitar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para los 458 trabajadores temporales de sus instalaciones en la comarca de Osona, en Barcelona. Aunque hay un 20% de los países que importaban desde España que mantienen cerradas por completo sus fronteras al porcino español, Japón y Filipinas son en este momento los dos mercados que más preocupan al sector, teniendo en cuenta que están entre los cinco más importantes y que fueron, además, los que más crecieron en 2024.
El país nipón, en concreto, importó desde España 191.853 toneladas de carne y productos de cerdo por un valor de 787,22 millones de euros, lo que representa un aumento del 8,69% en volumen y un 21,65% en valor. Por su parte, Filipinas recibió 186.298 toneladas, valoradas en 316,58 millones de euros, con un crecimiento del 27,94% en volumen y del 15,78% en valor. Tan solo entre los dos suman así un volumen de negocio de 1.103 millones.
En el caso de México se trata de un mercado más pequeño, pero con el que ha habido ya serios problemas en el pasado después de que en 2022 una auditoría llevada a cabo por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dependiente del Gobierno mexicano, destapara irregularidades sanitarias en gran parte de las plantas de transformación y sacrificio analizadas, restringiendo ya desde ese momento las compras.
Aunque el mercado está ahora cerrado por la PPA, actualmente, según las fuentes consultadas, solo hay 74 operadores industriales con autorización para poder exportar. Los expertos consultados por este periódico advierten de que lo más probable es que los países que han bloqueado totalmente la importación la mantengan así hasta que el país se declare libre de la peste porcina, y eso es algo que no pasará hasta un año después de que se detecte el último caso.
Más allá, en cualquier caso, de las ventas al exterior, el responsable del sector porcino de la Unión de Uniones recuerda además que la cotización en cerdo vivo en Mercolleida, principal mercado del sector y afectado por la proximidad de los focos, está registrando el mayor desplome en tres décadas, hasta situarse en 1 euro por kilo, lo que está hundiendo además los márgenes. «El precio medio en 2025 ha experimentado una reducción del 7,6% respecto a la media del año anterior, mientras los costes de producción han subido casi un 2%, provocando una caída de la rentabilidad del 40% a los ganaderos respecto a 2024», explica el responsable de la Unión de Uniones. La organización pide, ante todo ello, que se siga investigando el origen del virus para que se repartan responsabilidades y se tomen las medidas necesarias para que no vuelva a suceder, instando además al Gobierno a trabajar para intentar cuanto antes la apertura de las fronteras en los países que aún no lo han hecho.

