Se trata de un incremento que existirá mayoritariamente sobre el papel, dado que sus principales miembros se ven incapaces de aumentar el bombeo debido al conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La guerra ha provocado el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz -la ruta petrolera más importante del mundo- desde finales de febrero, recortando las exportaciones de miembros de la OPEP+ como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, los únicos países del bloque que podían aumentar significativamente la producción incluso antes del inicio de las hostilidades.
Otros integrantes del grupo, como Rusia, no pueden incrementar su oferta debido a las sanciones occidentales y a los daños en las infraestructuras sufridos durante la guerra con Ucrania. En el Golfo, los daños en las infraestructuras causados por ataques con misiles y drones también han sido severos. Diversos funcionarios de la región han señalado que se necesitarían meses para reanudar las operaciones normales y alcanzar los objetivos de producción, incluso si la guerra cesara y Ormuz se reabriera de inmediato.
Irán declaró el sábado que Irak estaba exento de cualquier restricción para transitar por esta ruta vital, y los datos de navegación del domingo mostraron un petrolero cargado con crudo iraquí cruzando el estrecho. No obstante, está por ver si más buques asumirán el riesgo implicado, según indicó una fuente cercana al asunto. Las conversaciones de la OPEP+ de este domingo estaban programadas para comenzar en torno a las 13:00 GMT con un encuentro de ministros denominado Comité Ministerial Conjunto de Seguimiento (JMMC), el cual no decide sobre la política de producción.
Posteriormente, ocho miembros de la OPEP+ mantendrán conversaciones por separado tras haber acordado en principio elevar las cuotas de producción en 206,000 barriles diarios (bpd) para mayo, según las tres fuentes. Este incremento sería idéntico al decidido para abril en su última reunión del 1 de marzo, justo cuando la guerra comenzó a perturbar los flujos de crudo.
Un mes después, se estima que la mayor interrupción del suministro de petróleo jamás registrada ha retirado entre 12 y 15 millones de bpd, lo que supone hasta el 15% de la oferta global. Los precios del crudo se han disparado hasta alcanzar máximos de cuatro años, cerca de los 120 dólares por barril. El precio del petróleo podría repuntar por encima de los 150 dólares -un récord histórico- si el tránsito por Ormuz sigue interrumpido hasta mediados de mayo, según advirtió JPMorgan el jueves.
Un aumento de las cuotas tendrá poco impacto inmediato en la oferta, pero señalaría la disposición a elevar la producción una vez que Ormuz reabra, indicaron fuentes de la OPEP+. La consultora Energy Aspects calificó el incremento de «académico» mientras persistan las perturbaciones en el estrecho.
