El recrudecimiento de la guerra en Irán, las disrupciones en el estrecho de Ormuz y los recortes a la producción en Oriente Medio han dado un nuevo impulso al crudo, que se dispara más de un 15% y ha llegado a superar incluso la cota de los 110 dólares.
Cabe recordar que la última vez que los precios del petróleo superaron la cota de los 110 dólares por barril fue después de que Rusia invadiera Ucrania en 2022. Ahora la escalada del crudo puede seguir incluso hasta los 120 dólares, según empiezan a alertar algunos expertos, al calor de lo que está ocurriendo en el estrecho de Ormuz.
En. Este contexto, Trump, ha intentado quitar hierro a la escalada del petróleo. En un mensaje en la red social Truth Social ha asegurado que la subida de los precios del petróleo «a corto plazo» es un «precio muy bajo a pagar» por destruir la amenaza nuclear de Irán. «¡Solo los tontos pensarían diferente!», ha añadido el republicano. Según ha afirmado, los precios del crudo «caerán rápidamente» cuando termine el conflicto.
Además, el petróleo también se ha visto presionado por la designación del hijo de Alí Jamenei, Mojtaba Jamenei, como próximo líder supremo de Irán. Tal y como apuntan los expertos, esta decisión sugiere que Irán no dará marcha atrás ante Estados Unidos, lo que apunta a que la guerra en Oriente Medio se prolongará.
Por su parte, el G7 estudia liberar reservas estratégicas de petróleo para frenar el rally del crudo. En efecto, los ministros de Finanzas del G7 estudiarán este lunes la posibilidad de liberar de forma coordinada reservas estratégicas de petróleo para tratar de contener el fuerte repunte del crudo provocado por la guerra en Oriente Medio, según informa ‘Financial Times’ citando a personas familiarizadas con las conversaciones. El encuentro de emergencia, que contará también con la participación del director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, se celebrará para analizar el impacto del conflicto con Irán en los mercados energéticos y en la economía global. De acuerdo con estas fuentes, al menos tres países del G7, incluido Estados Unidos, ya han mostrado su apoyo a la idea de realizar una liberación conjunta de crudo procedente de las reservas estratégicas.
Las reservas estratégicas forman parte del sistema de emergencia creado por la AIE tras la crisis petrolera de 1973 y están diseñadas para permitir que los grandes países consumidores puedan responder a shocks energéticos severos. Algunos responsables estadounidenses consideran que una liberación conjunta de entre 300 y 400 millones de barriles —entre el 25% y el 30% de los aproximadamente 1.200 millones de barriles almacenados en reservas públicas— podría ser adecuada para aliviar las tensiones en el mercado.
En total, los países miembros de la AIE cuentan con más de 1.240 millones de barriles en reservas públicas, además de unos 600 millones adicionales en inventarios de la industria, que podrían movilizarse en caso necesario. Estas reservas podrían cubrir cerca de un mes de demanda total de petróleo en los países miembros y más de 140 días de importaciones netas. El Brent, referencia internacional, ha llegado a subir un 24% durante la sesión asiática del lunes, hasta 116,71 dólares por barril, antes de moderar su avance y situarse en torno a 110 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) llegó a repuntar un 28% hasta 116,45 dólares, antes de retroceder hacia la zona de 108 dólares.
