Esta vez a cuenta de las reservas sobre la aprobación del reglamento con el que se pretende un endurecimiento del registro horario, mediante la obligatoriedad de implantar sistemas de control digitales y que sean accesibles para la Inspección de Trabajo. Tras el demoledor dictamen del Consejo de Estado sobre el real decreto que ha perpetrado el Ministerio de Trabajo, desde el departamento de Yolanda Díaz mantienen intacta su intención de seguir adelante con su aprobación, a pesar de que el órgano consultivo llega a desaconsejar que el texto vea la luz al considerar que se extralimita en las capacidades normativas de un reglamento, que va contar la protección de datos de los trabajadores y que invade las competencias de la negociación colectiva.
Desde Trabajo señalan que el germen del dictamen desfavorable del Consejo de Estado está en dos informes, también contrarios, emitidos por el Ministerio de Economía en los que se hace hincapié en la necesidad de realizar cambios sobre el texto para que las pequeñas y medianas empresas cuenten con ayudas para la implantación del nuevo registro horario y para que se prevean plazos más amplios de adaptación en estos pequeños y medianos negocios. En este sentido, desde el departamento de Yolanda Díaz advierten de que esta postura del Ministerio de Carlos Cuerpo supone una vulneración del acuerdo de Gobierno y se pone de lado de las patronal en lugar de los trabajadores.
Si bien, también entienden desde Trabajo que al igual que el presidente del Gobierno, aceptó los términos del proyecto del ley para la reducción de la jornada laboral, que pasó el filtro del Consejo de Ministros antes de ser tumbado en el Congreso, esta vez también dejará vía libre a la aprobación del reglamento a pesar de las reservas del Ministerio de Economía.
