Renfe, Iryo y previsiblemente también Ouigo cancelarán desde este mismo lunes entre tres y cuatro trenes cada una de Alta Velocidad entre Madrid y Barcelona en respuesta a la petición de Adif para que reduzcan el número de frecuencias en esta línea para tener tiempo suficiente para realizar los trabajos nocturnos de mantenimiento y reparación de las vías, para los que ahora dispone menos horas debido a que las restricciones temporales de velocidad desde el accidente de Adamuz las mantiene ocupadas durante más tiempo porque los trenes tardan más en llegar a sus destinos y los viajes se alargan.
Renfe suprimirá desde este mismo lunes tres trenes, correspondientes a los dos últimos en cada sentido. Así, desaparecerán el AVE que sale de Madrid a las 20.27 horas y llega a Barcelona a las 23.48 horas y el que sale de Atocha a las 21.07 y llega a Sants a las 23.59 horas. En sentido inverso, la supresión afecta al AVE que sale de Barcelona a las 21.05 horas y llega a Madrid a las 23.58 horas. Esta decisión afecta también a las paradas, Zaragoza, Lleida y Tarragona, por las que no pasarán los trenes suprimidos.
Como consecuencia de esta decisión, la operadora española ha bloqueado «de manera temporal» la venta de billetes para estos trenes y ha reubicado a los viajeros afectados que ya tenían billete en trenes que circulará en doble composición para habilitar más plazas. Renfe está informando a los clientes de su nuevo tren, coche y plaza y también les ofrecerá la opción de realizar cambios o anulaciones sin coste como alternativa a la reubicación.
También a partir de este lunes, Iryo cancela cuatro trenes diarios entre Madrid y Barcelona, indican fuentes de la compañía, que recuerdan que ya la semana pasada se había cancelado el último tren del día en cada uno de los dos trayectos, el que salía de Madrid a las 19.29 y llegaba a Barcelona a las 22.21 horas y, a la inversa, el que salía de Barcelona a las 19.40 horas y llegaba a Madrid a las 22.17 horas. A ellos ahora se les suman otros dos -dos por la mañana y dos por la tarde en total-, adelantando las horas de todos los demás, de modo que el último de sus trenes es el que llega a Barcelona a las 22.21 horas.
Según las mismas fuentes, también Ouigo cancelará trenes en este corredor, donde la semana pasada Adif limitó la velocidad máxima de 300 kilómetros/hora propios de la Alta Velocidad a 80, debido a la detección de una fisura en una vía a la altura de Espluga de Francolí (Tarragona). De momento, ninguna de estas dos operadoras han ofrecido comentarios sobre la eventual modificación de sus servicios ferroviarios entre Madrid y Barcelona.
Con esta decisión, el Ministerio de Transportes busca que Adif disponga más tiempo para los trabajos de mantenimiento que realiza cada noche. Es entonces cuando pasan los trenes auscultadores, que recorren las vías en busca de posibles desperfectos pero también todo tipo de reparacions, como las que a la mañana siguiente permiten determinar si una limitación temporal de velocidad puede levantarse porque el problema que la originó ya está solventado. Antes de la crisis ferroviaria a partir del accidente de Adamuz, disponía de unas seis horas cada noche para hacer estos trabajos, aproximadamente desde medianoche a las seis de la mañana, que era cuando no había tráfico ferrovario. Sin embargo, las reducciones de velocidad y los retrasos en las llegadas y salidas de los trenes han provocado también que, como consecuencia, las vías estén ocupadas más tiempo, también a horas en las que antes se llevaban a cabo tareas de mantenimiento.
Adif ha subrayado este lunes que la supresión de trenes afecta «exclusivamente» al corredor Madrid-Barcelona y que pidió a las operadoras que redujeran frecuencia a última hora para «disponer de un periodo adecuado para la realización del mantenimiento de la infraestructura ferroviaria» por las noches. Según explica, con las restricciones de velocidad los últimos trenes de la jornada «estaban llegando dentro de la banda de mantenimiento».
