El plan sitúa a los SMR como una palanca para reforzar la autonomía energética, acelerar la descarbonización y apuntalar la competitividad industrial de la UE, con especial foco en actividades de difícil electrificación, como la industria química, el acero o el refino.
La presentación de la Estrategia la realizara Ribera, exministra para la Transición Ecológica de España, que provoco el cierre nuclear español Ese contraste —una de las responsables políticas que defendió la salida ordenada de la nuclear convencional en España dando ahora voz a una estrategia europea que impulsa el desarrollo de reactores en formato modular— añade una dimensión política y simbólica al anuncio.
El documento plantea que los SMR pueden convertirse en un proyecto industrial europeo compartido, capaz de reactivar la cadena de suministro nuclear, crear empleo cualificado y desarrollar capacidades tecnológicas con potencial exportador. La Comisión advierte de que un enfoque fragmentado, con proyectos dispersos y estándares incompatibles, elevaría los costes, alargaría los procesos de licencia y dificultaría la confianza de inversores y ciudadanía. Por ello, llama a coordinar esfuerzos entre Estados miembros, industria y reguladores para acelerar decisiones y reducir riesgos.
La intervención de Ribera será seguida con atención tanto en España como en el resto de la UE, en un momento en el que el debate energético europeo parece desplazarse desde el calendario de cierre de la nuclear convencional hacia la posible incorporación de una nueva generación de reactores modulares, concebidos como complemento —y no sustituto— de las energías renovables en la transición energética
