La aerolínea irlandesa ha confirmado que la prima por detectar una maleta que excede las dimensiones permitidas se incrementará de 1,50 euros a 2,50 euros por cada bulto desde noviembre. Además, la compañía eliminará el límite mensual de bonificaciones que un empleado podía acumular por este concepto fijado en 80 euros, incentivando aún más una vigilancia estricta en las puertas de embarque.
La confirmación de este sistema de primas ha venido del propio director ejecutivo del Grupo Ryanair, O’Leary, quien en una entrevista para la televisión irlandesa defendió la medida como una herramienta para garantizar la puntualidad.
Según O’Leary, los retrasos en el embarque a menudo se deben a la necesidad de reubicar en la bodega las maletas de mano demasiado grandes. Con este aumento, busca no solo agilizar el proceso, sino también asegurar un trato «justo» para los viajeros que sí cumplen con la normativa.
Actualmente, los pasajeros de Ryanair pueden llevar de forma gratuita un bulto pequeño con unas dimensiones máximas de 40x30x20 centímetros y debe caber debajo del asiento delantero. Cualquier equipaje que supere estas medidas está sujeto a cargos adicionales que pueden alcanzar los 75 euros en la puerta de embarque. En caso de querer subir a bordo una maleta de mano, de hasta 55 x 40 x 20 centímetros, Ryanair también obliga a pagar una cuota adicional. Desde una perspectiva legal, las aerolíneas tienen libertad para establecer sus propias políticas de equipaje, siempre que las comuniquen de forma transparente antes de la compra. Sin embargo, la forma en que se aplican estas políticas genera un intenso debate.