El ex dirigente socialista, Paco Salazar, ha reconocido que cobró sus liquidaciones por transferencia o en metálico pero no cree que el PSOE se haya financiado ilegalmente. Es la primera decla
Porque en su comparecencia en la Comisión Koldo y por primera vez desde que saltara el escándalo del llamado «Me too» del PSOE, Salazar ha negado haber acosado a ninguna mujer en Moncloa o en Ferraz, como se le acusa por parte de varias denuncias internas. El que fuera uno de los asesores más cercano de Pedro Sánchez, eso sí, ha reconocido su papel activo en sus Primarias, aunque «nunca se subió al Peugeot» ni sabe nada de cómo se financió esa campaña interna.
Pero sin duda y aunque no era objeto de esta comisión -decía Salazar- el ex dirigente del PSOE no ha podido evitar ser preguntado especialmente por la senadora Dívar del PP sobre sus presuntos acosos sexuales a mujeres en su entorno laboral: «a todas las compañeras con las que he trabajado, a todas, siempre las he respetado como profesional y como mujeres. Y si me he retirado de mis cargos profesionales y orgánicos lo he hecho por mi familia. Porque el silencio también es una respuesta» -ha señalado Salazar.
Dívar ha reprochado al PSOE -mirando a esa bancada- que Salazar no fuera expulsado, ni siquiera expedientado y que le dejaran a él la decisión de irse del partido, cuando había -según ella- suficientes motivos para haber tomado medidas por su conducta.
Paco Salazar tampoco ha evitado responder a la pregunta sobre la comida que tuvo -tras conocerse dichos presuntos acosos- con la entonces ministra de Educación, Pilar Alegría, y actual candidata del PSOE a las elecciones autonómicas en Aragón del próximo domingo. En este sentido, el ex dirigente de Moncloa, desmentía a Alegría y negaba que ella le hubiera reprochado esas conductas. Así, contestaba lacónico «lo único que recuerdo es que se interesó por cómo estaba mi familia: mis hijos, mi madre y mi mujer».
Otro de los alicientes de la comparecencia era sin duda la intervención del PSOE ante Paco Salazar, su hasta hace pocos meses alto dirigente, como Cerdán y como Ábalos. Y en esta ocasión, la senadora del Lirio Martín ha sido enérgica y mirándole a la cara con tono pausado y dolido le ha dicho: «Sr. Salazar, usted erró en su comportamiento que no fue adecuado con las mujeres de mi partido. Y lo lamento mucho y espero que usted también lo lamente.
Tras oír esto, Salazar ha insistido: «A todas las compañeras con las que he trabajado las he respetado como profesionales y como mujeres. Siempre».
Ya en materia del caso Koldo -motivo de la comparecencia- Salazar ha reconocido que durante los primeros tiempos en los que estuvo como dirigente del PSOE llegó a compartir piso con Santos Cerdán, aunque niega haber conocido a su socio de Serbinavar Antxon Alonso ni haberse hospedado en ningún piso de su propiedad.
Preguntado por varios senadores de la comisión, Salazar reconocía que no se esperaba lo ocurrido con Cerdán ni su posterior ingreso en prisión a cuenta del caso Koldo.
