Así llevamos años viendo como cada cierto tiempo se producen roces, enfrentamientos, peleas de distinta índole y condición hasta alcanzar una proporción increíble.
Durante la primera etapa del Gobierno de Pedro Sánchez, las relaciones entre España e Israel se mantuvieron dentro de los parámetros habituales de la diplomacia europea:
Relaciones formales estables, con cooperación en comercio, turismo, cultura y ciencia.
Posición tradicional española: apoyo a la solución de dos Estados y defensa del derecho internacional, combinada con el reconocimiento del derecho de Israel a existir y garantizar su seguridad.
Coordinación con la UE en declaraciones y votaciones internacionales.
Hasta 2023 no se produjeron crisis diplomáticas graves ni rupturas formales de canales institucionales.
El ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí en Gaza marcaron un cambio sustancial en la relación bilateral.
La reacción inicial de España se limito a una condena explícita de los atentados de Hamás. Paralelamente, críticas crecientes a la respuesta militar israelí por su impacto humanitario en Gaza.
Poco después, España comenzó a diferenciar con claridad entre el derecho de Israel a defenderse y el cumplimiento del derecho internacional humanitario.
Esta evolución situó a España entre los países europeos más críticos con el Gobierno israelí en este conflicto, aunque dentro del marco del derecho internacional.
Uno de los hitos clave fue el reconocimiento oficial del Estado de Palestina por España el 28 de mayo de 2024, junto con Irlanda y Noruega. ]
Implicaciones diplomáticas
España defendió la medida como un acto coherente con la solución de dos Estados y no dirigido “contra Israel”.
Israel interpretó el reconocimiento como una hostilidad política directa.
Consecuencia inmediata: llamada a consultas del embajador israelí en Madrid, que no regresó posteriormente. [europapress.es]
Desde ese momento, la relación entró en una fase de distanciamiento estructural.
Medidas políticas y económicas adoptadas por España (2024 2025)
Embargo de armas y sanciones
En septiembre de 2025, el Gobierno español consolidó por ley un embargo de armas a Israel y anunció un paquete de medidas adicionales: [infodefensa.com]
Prohibición legal de compra y venta de material militar.
Restricciones al tránsito por puertos y espacio aéreo español.
Limitaciones a importaciones procedentes de asentamientos israelíes en territorios ocupados.
Refuerzo de la ayuda humanitaria a Gaza y del apoyo a la Autoridad Palestina.
Estas decisiones marcaron un salto cualitativo respecto a etapas anteriores, situando a España en una posición más activa que la media de la UE.
Escalada diplomática y deterioro institucional (2025 2026)
Respuesta israelí
Israel acusó reiteradamente al Gobierno español de “hostilidad diplomática”.
Expulsión de representantes españoles del Centro de Coordinación Civil Militar (CMCC) para Gaza en abril de 2026.
Exclusión de España de determinados foros operativos vinculados al alto el fuego y la gestión humanitaria.
Situación actual
Ausencia de embajadores en ambas capitales; las relaciones se mantienen a nivel de encargados de negocios.
Comunicaciones formales abiertas, pero confianza política muy erosionada.
Coincidencia de analistas en que se trata del peor momento de la relación bilateral desde 1986.
Ademas, España ha reforzado su protagonismo en foros multilaterales:
Impulso y apoyo a resoluciones de la ONU que exigen alto el fuego, acceso humanitario y respeto del derecho internacional.
Coordinación parcial con socios europeos, aunque en ocasiones con un tono más contundente que el consenso comunitario.
Defensa de la rendición de cuentas y del papel del derecho internacional humanitario.
El balance que los expertos hacen de todo ello es que:
➕ España mantiene una política exterior jurídicamente coherente con la solución de dos Estados y el derecho internacional.
➖ El giro ha tenido costes diplomáticos directos en la relación bilateral con Israel.
⚖️ No se ha producido ruptura formal, pero sí un enfriamiento profundo y sostenido.
🌍 España ha ganado visibilidad internacional en el debate sobre Gaza, a costa de tensión bilateral.
Asi las cosas no es de extrañara que dada la situación que atraviesa la figura líder del sanchismo con los juicios y corrupciones encima de la mesa, haya optado por lanzarse, con mas fiereza si ello es posible contra Israel y su gobierno, hecho del que espera sacar un redito importante dentro de España y así paliar el tremendo deterioro que está sufriendo en plena campaña electoral de Andalucia
