Sánchez ha hecho anuncio en su intervención ante el plenario de la Cumbre Mundial de Gobiernos que se celebra en Dubái y en la que participan una treintena de jefes de Estado y de Gobierno. Para Sánchez, es necesario hacer de las plataformas digitales un espacio saludable y, por ello, ha anunciado que la próxima semana su Gobierno aprobará una serie de medidas, entre ellas, esa prohibición de acceso a las redes sociales a menores de 16 años.
El líder del Ejecutivo asegura que trabajarán para incrementar el control de las redes sociales y plataformas digitales con las siguientes medidas.
Los ejecutivos, responsables de sus plataformas Sánchez afirma que el Gobierno modificará la legislación para que los ejecutivos de plataformas sean legalmente responsables de las «múltiples violaciones» que tienen lugar en sus plataformas. Según el presidente, esto significa que los consejeros delegados de las plataformas tecnológicas se enfrentarán a una responsabilidad penal si no retiran dicho contenido de odio o ilegal.
De esta manera, la manipulación de algoritmos y la amplificación de contenidos ilegales será un delito penal. Además, Sánchez ha avanzado que el Ejecutivo implantará una «huella de odio y polarización» que revelará cómo estas plataformas «alimentan la división y amplifican el odio». «Esta herramienta será la base para definir futuras sanciones. Difundir el odio tiene que tener un coste legal»
La medida ya comentada, con obligación hacia las plataformas para implementar «medidas efectivas de control de edad», lo que Sánchez califica como «barreras reales que funcionen»: «Estamos en un entorno en el que estos menores nunca deberían navegar solos». Por último, Sánchez ha comentado que trabajarán con la Fiscalía para «investigar y enjuiciar los delitos cometidos por Grok, TikTok e Instagram»: «Tolerancia cero con este tipo de delitos, queremos defender nuestra soberanía digital contra cualquier tipo de coacción».

