En concreto, Santander implementará «cambios que impactan a los resultados ordinarios y métricas de gestión a nivel grupo, por la actividad afectada por la venta de Polonia y por la clasificación de ciertos costes».
Como parte de esta nueva estrategia, los ingresos totales de 2025 se ven reducidos en 3.724 millones, hasta un total de 58.308 millones, ya que «los resultados asociados a la actividad afectada por la venta de Polonia se registrarán en la línea ‘partidas no recurrentes’ de la cuenta ordinaria». Además, explica que, «los negocios globales se reportan únicamente en base ordinaria y, por lo tanto, excluirán también dichos resultados de Polonia».
Por otro lado, determinados cargos, principalmente relacionados con los gravámenes o impuestos aplicables al sector bancario pasan a registrarse en la línea ‘otros resultados de explotación’.
Santander también apuesta por una «mejora de las definiciones del coste de riesgo (CoR), ratio de morosidad, ratio de cobertura de morosidad y RoTE de España», con el objetivo de «ofrecer una representación más precisa de dichas métricas, e impactos por los ajustes».
