Este crecimiento se apoyó en la diversificación de servicios, la potenciación de áreas complementarias, como estética y cuidado personal, y la política de precios al alza, que contribuyó a mejorar la facturación media por gimnasio en un 9%. Las actividades deportivas representaron el 94% del mercado, con 1.410 millones de euros, mientras que los servicios complementarios crecieron un 29%, si bien todavía aportan una parte poco significativa del negocio total. La expansión del consumo de los hogares y el aumento del empleo favorecieron la demanda de servicios relacionados con la salud y el bienestar. Además, la proliferación de modelos low cost y la gestión privada de centros municipales facilitaron la captación de nuevos usuarios. Los datos provisionales para el cierre de 2025 señalan un crecimiento de la facturación sectorial de alrededor del 10%, situándose en 1.650 millones de euros, en tanto que para el año 2026 se prevé un aumento del 7-8%.
En cuanto a la estructura sectorial, el número de gimnasios alcanzó los 4.600 en septiembre de 2025, un 3,5% más que el año anterior, con una superficie total de 5,2 millones de m² (+4%). Se aprecia una tendencia hacia instalaciones más grandes y mejor equipadas, aunque también crece la apertura de gimnasios boutique con servicios exclusivos. Madrid, Cataluña y Andalucía son las zonas geográficas que cuentan con un mayor número de gimnasios, reuniendo cerca del 60% del total.
El sector muestra una alta fragmentación, predominando operadores independientes de pequeña dimensión, aunque se intensifica la concentración empresarial. Las cinco primeras empresas alcanzaron en 2024 una cuota del 37%, mientras que las diez primeras sumaron el 54%, impulsadas por la realización de adquisiciones y la entrada de capital extranjero.
Este proceso de consolidación, junto con la diversificación hacia servicios personalizados y la digitalización, refuerza la competitividad del sector y su capacidad para fidelizar clientes en un entorno cada vez más exigente.

