En total, en el último trimestre del año había 390.300 trabajadores que se encontraban en este rango de edad, lo que supone el máximo en lo que llevamos de este siglo y en el conjunto de la serie histórica, que se remonta a 1970. Como consecuencia de este incremento en el número de personas que permanecen en el mercado laboral pasados los 65 años, la tasa de ocupación para este grupo de edad llega a máximos de los últimos 45 años. Sin embargo, todavía queda lejos de las cifras registradas en los años 70, cuando la tasa de ocupación para los hombres de esta edad era del 32,6% (antes de la incorporación de la mujer al mercado laboral). Así lo destaca el último análisis de Funcas sobre la EPA, Back to the seventies: la ocupación de la población a punto de jubilarse, que reflexiona que «la edad de jubilación a la que se puede obtener el máximo de pensión según los años cotizados va a acabar siendo la de 67 años y no la de 65».
En este periodo de tiempo destaca el impacto de la reforma de 2011 sobre la edad de jubilación. Una modificación del sistema de pensiones que incluyó un incremento progresivo de la edad de retiro de los 65 a los 67 años -dependiendo de los años cotizados de cada trabajador y pudiendo reducirse a los 65 en caso de contar con 38 años y 6 meses de años trabajados- y cuyo despliegue llega a su fin en 2027. Por otro lado, la reforma de pensiones aprobada en 2021 también contaba con cambios que impactan sobre la edad de retiro como el aumento de la penalización a la jubilación anticipada -que ha pasado de usarse en el 44,5% de los casos al 27,9%- y las modificaciones de la activa y la demorada -una modalidad que ya se utiliza en el 10,9% de altas-.
Al tiempo que ha crecido la población de 65 a 69 años, la tasa de ocupación de las personas de entre 60 y 64 años no ha parado de crecer desde 2013. Algo que, según Funcas, va en consonancia «con la recuperación económica» y con los cambios en los requisitos para acceder a la jubilación. En concreto, en el último trimestre de 2025, 1.820.200 personas situadas en este rango de edad contaban con un empleo. Una cifra que supera en un 161% a la de 2005. La tasa para este grupo de edad se situó en el 59,2% para los hombres (el dato más elevado desde los años 80) y en el 49% para las mujeres (la cifra más alta de toda la serie debido, una vez más, a la incorporación más tardía de estas al empleo).
