«Todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo político de alianzas que nos ha conducido a una España donde la extrema derecha crece y el apoyo al socialismos disminuye», así empieza el vídeo con el que el exministro socialista, Sevilla, ha presentado el manifiesto ‘Socialdemocracia21’ con el que trata de promover un «debate autocrítico en el seno del PSOE» para recuperar la autonomía política que entiende perdida.
El exministro culpa a la actual dirección de haber «conducido a un auge de la extrema derecha, a una pérdida de apoyos al socialismo y a una dictadura de las minorías». El documento incide en que «a los extremismos no se les derrota imitándolos, sino ofreciendo un proyecto democrático superior», en clara crítica al actual proyecto de Sánchez y los pactos con el independentismo.
Entre las críticas destaca que haya socialistas que no se reconocen en el actual proyecto de Sánchez, pide veladamente alejarse del independentismo y que los socialistas vuelvan al entendimiento con el principal partido de la oposición, el PP. Así, defiende la vuelta del PSOE a la socialdemocracia «porque la socialdemocracia no es una herencia del pasado» sino que «sigue siendo la mejor herramienta para construir futuro», en opinión de Sevilla.
El manifiesto, publicado en las redes sociales de Jordi Sevilla pero que aparece sin firmantes, se lanza desde la plataforma Socialdemocracia 21, que busca «ser un espacio de encuentro, no de exclusión». «Un lugar para el debate honesto, la reflexión colectiva y la elaboración de propuestas que devuelvan a la política su sentido más noble: servir al bien común», detalla el mismo.
La plataforma surge, reza el documento, para reivindicar una forma de hacer política basada en principios claros como el «diálogo frente a polarización; argumentos y propuestas frente a consignas; acuerdos frente a bloqueos; respeto y lealtad institucional frente a tacticismo coyuntural; y verdad frente a propaganda».
El documento llama «a quienes se sienten socialdemócratas dentro y fuera del PSOE, a quienes creen en una izquierda democrática fuerte, alejada de los radicalismos estériles, a quienes aspiran a una España cohesionada y justa, a sumarse a esta iniciativa cívica y política». Y defiende la creación de un proyecto que se sienta más «hijo de la transición y de la Constitución, que nieto de la guerra civil y la dictadura franquista».
El único miembro del Gobierno que ha expresado su opinión sobre el manifiesto de Sevilla ha sido el ministro Hereu, quien ha asegurado que este documento representa un punto de vista que es «absolutamente minoritario en estos momentos». Hereu ha recordado que Sánchez lidera la Internacional Socialista y «es el que con más valentía defiende el papel de la socialdemocracia» en todo el mundo «en esta década compleja del siglo XXI».
También ha reaccionado al manifiesto el senador y exsecretario general del PSOE de Madrid Juan Lobato, quien ve en la iniciativa de Sevila un «paso al frente» para demostrar que el PSOE «tiene pulso».

