Oughourlian irrumpió en el accionariado de Indra en junio de 2022, adquiriendo inicialmente un 4,18% del capital por 70 millones de euros. En mayo de 2023 escaló ese porcentaje hasta el 7,24%, invirtiendo en total unos 140 millones. Con esa cifra, su participación actual estaba valorada en 636 millones, lo que significa que el empresario de origen armenio había generado plusvalías latentes de en torno a 500 millones de euros en Indra, logrando así con esta operación unas ganancias de alrededor de 140 millones. La compañía cerró la sesión de este martes cotizando a 49,78 euros por acción y con una capitalización que roza los 9.000 millones, aunque hace apenas unas semanas superó los 10.000 millones.
Fue precisamente en mayo de 2023 cuando Amber Capital consiguió un asiento en el consejo de Indra, que desde entonces está ocupado por Pablo Jiménez de Parga. En las últimas semanas, cuando la integración entre la tecnológica y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) se puso en duda por las reservas de Moncloa y de otros accionistas como Sapa, Oughourlian fue el gran aliado de los hermanos Escribano. Ahora, con la aritmética en la mano Amber no tendría derecho a un consejero, pero todo hace indicar que mantendrá ese puesto por la influencia y el peso de Oughourlian en la compañía.
La venta de un paquete accionarial de alrededor del 2% hace que Oughourlian se mantenga como el cuarto mayor accionista de Indra, por detrás de la SEPI (28%), los hermanos Escribano (14,3%) y Sapa (7,94%). Por debajo, otros accionistas ison T. Rowe Price (3,75%), David Shaw (3,51%), Bank of America (3,13%) y Davidson Kempner (1,01%). Otros accionistas controlan el 31,11%.
