Así lo afirmó Sánchez en su intervención en el acto de firma del acuerdo para la subida del SMI de 2026, en la sede del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en el que arropó a Díaz, señalando que «hoy damos un paso muy relevante para mejorar la vida de 2,5 millones de trabajadores, sobre todo mujeres y jóvenes». Fuentes de Trabajo trasladaron tras el acto que la subida del SMI verá la luz este martes en Consejo de Ministros, así como el aumento del límite de renta exento de IRPF para que este indicador siga sin tributar.
Sánchez recordó que esta es la octava subida del SMI desde que llegó al Gobierno. «Se ha subido un 66%. No hay un país de la UE que haya subido tanto este salario mínimo en tan poco tiempo», destacó. El jefe del Ejecutivo destacó que «este aumento del SMI envía un mensaje muy claro a millones de personas: vuestro trabajo importa, vuestra dignidad importa». Por ello, «a quienes se oponen a cualquier avance social, les decimos: España no va a volver al ‘trabaja más y cobra menos’, ni a la de los sacrificios mientras siempre para los mismos. Cuando toca apretarse el cinturón, nos lo apretamos todos. Y cuando toca repartir beneficios, los repartimos entre todos», recalcó. Sánchez insistió en que «el Gobierno está haciendo en lo que está en su mano» y añadió que «con el SMI o con los sueldos de los empleados. Hoy le pido a la gran patronal que también cumpla su parte y paguen más».
El jefe del Ejecutivo también aprovechó para destacar la ausencia de la patronal señalando que «No estamos los que no deberíamos estar. Falta la patronal. Su ausencia también dice mucho. ¿Dónde está la patronal cuando el Ibex alcanza máximos históricos? ¿Dónde están cuando crece la economía y los beneficios empresariales crecen de récord de año a año? Porque ahí sí están».
«La patronal se ha borrado de este acto y de esta firma, pero no las empresas. Gracias a los empresarios que sí lo entienden… No es admisible que se mire con lupa el salario de los que cobra el mínimo pero no se haga con quienes cobran salarios multimillonarios», esgrimió; y continuó señalando que «la subida del SMI es una cuestión de justicia social y de inteligencia laboral pese a los que dijeron que era la debacle de la economía. Este Gobierno ha elegido que el crecimiento de España llegue a las nóminas. No vamos a volver a esa España de trabaja más y cobra menos. Que nadie nos diga que no se puede subir el SMI, que no hay margen para ello».
La vicepresidenta segunda mostró plena sintonía con Sánchez y, pese a que reconoció que en el Gobierno ha habido “discusiones potentes e intensas”, trasladó al jefe del Ejecutivo que siempre ha estado “en el lado correcto de la historia”. “Ha sido y es mi mayor responsabilidad, no soy neutral; me debo a la gente trabajadora de este país, es mi mayor orgullo, y es lo que me permite ir por todo el mundo”, se congratuló la líder de Sumar en el Gobierno de coalición, quien dijo que es la primera vez que se firma una subida del SMI en el Ministerio de Trabajo con la presencia del presidente del Gobierno. A su juicio, “los símbolos tienen una importancia extraordinaria”, por lo que avanzó que esto significa que el Ejecutivo seguirá mejorando la vida de las personas trabajadoras esta legislatura.
Y lo hará, según expuso, frente al modelo “neoliberal” que defiende el PP, con políticas similares a las de los presidentes de Argentina y de Estados Unidos, Milei y Trump, respectivamente, que “dañan” y “golpean” a los trabajadores. Como ejemplo, advirtió de que el PP aboga por aumentar el período de prueba de los contratos desde los seis meses actuales hasta un año. “Atentos a lo que viene de Trump y acaba en el PP”, previno la vicepresidenta segunda. Además, resaltó que las subidas del SMI han sido la herramienta más eficaz para reducir la pobreza: “El SMI no destruye empleo, destruye pobreza”.
Por su parte, el secretario general de CCOO, Sordo, celebró la subida del SMI pero aclaró que “el objetivo es que nadie o casi nadie” perciba esta retribución, por cuanto se trata de una cuantía insuficiente para vivir adecuadamente en España. Igualmente, comentó que es en la negociación colectiva donde se fijan la mayor parte de los salarios, por lo que apremió a que las mesas de negociación cuenten en todo momento con datos sobre beneficios empresariales.
El secretario general de UGT, Álvarez, suscribió estos argumentos y subrayó la reducción de la pobreza y de la brecha de género que ha propiciado el fuerte aumento de este indicador en los últimos años. Ambos líderes sindicales también exhortaron a que se modifique la regulación del SMI para impedir que las empresas absorban determinados pluses de las nóminas de los trabajadores que se ven alcanzados por el SMI.
Con la subida del 3,1%, el SMI pasa de los actuales 1.184 euros por 14 pagas a 1.221. El incremento tendrá efectos retroactivos desde el pasado 1 de enero y beneficiará a casi 2,5 millones de trabajadores en España, de los que dos tercios son mujeres. En 2020 fue la última vez que se pudo pactar el aumento de este indicador con sindicatos y patronal, cuando escaló de 900 a 950 euros. Este año, la revalorización volvió a realizarse con el asesoramiento de un comité de expertos, al que esta vez Yolanda Díaz reclamó que propusiera dos cifras de subida: una si el IRPF seguía sin tributar IRPF y otra si empezaba a hacerlo. Al respecto, plantearon un 3,1% libre de impuestos y un 4,7% si comenzaban a tributar. Hacienda permitió la exención y de ahí el alza del 3,1%.
