Lo ha dicho este martes durante su participación en el encuentro ‘La IA como acelerador de la competitividad’,. Ha explicado que esta tecnología impactará en las empresas en dos grandes frentes: la necesidad de cambiar el trato al cliente y ser capaces de relacionarse con la IA que usarán estos clientes, y transformar las funciones dentro de cada empresa. Torres ha explicado que ve la implantación de la IA «con ilusión y optimismo» y que es más que un cambio tecnológico, ya que es un cambio en la forma en la que se pueden hacer las cosas, en sus palabras.
Sin embargo, ha señalado preguntas y riesgos como la distribución de la riqueza para que no se acumule en las manos de quién tenga el capital para usar la IA, o el papel de los humanos, tanto desde un punto de vista de «hacer algo útil» como la perspectiva filosófica del propósito. Torres ha asegurado que Cataluña «va por delante en la adopción» de la inteligencia artificial (IA) del resto de España, y que se puede ver en varias métricas. Entre estas métricas están la inversión en I+D o la mayor competitividad del capital, que está 11 puntos por encima de la media del conjunto de España. «Cataluña es un polo de referencia en temas tecnológicos y en algunas áreas importantes en las que la tecnología tendrá una aplicación».
