«Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país», anunció Trump durante una rueda de prensa en su residencia en Mar-a-Lago para explicar detalles del operativo de hoy en Caracas. El mandatario consideró que el negocio petrolero en Venezuela ha sido un «fracaso total» durante mucho tiempo: «Estaban extrayendo casi nada, en comparación con lo que podrían haber estado extrayendo», añadió. Además, acusó al país suramericano de confiscar y vender unilateralmente crudo estadounidense, algo que, a su parecer, costó miles de millones de dólares, y recordó que el embargo a todo el petróleo de Venezuela sigue en vigor.
«Hicieron esto hace algún tiempo, pero nunca tuvimos un presidente que hiciera algo al respecto. Se llevaron toda nuestra propiedad», aseguró el presidente, que ha acusado varias veces al chavismo de «robar» activos petrolíferos estadounidenses con sus estatalizaciones. «Vamos a lograr que el petróleo fluya como debe ser» El presidente Trump aseguró durante su comparecencia que «venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países, muchos de los cuales ya lo utilizan, pero diría que vendrán muchos más».
Hay que recordar que Venezuela, miembro fundador de la OPEP, posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Nacionalizó la industria en 1976, confiscando activos de ExxonMobil, Shell y Chevron, según informa Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates. Su momento álgido llegó a finales de la década de 1990, cuando su producción alcanzó un máximo de 3,5 millones de barriles diarios, aunque desde entonces ha disminuido significativamente, según Matt Smith, analista petrolero de Kpler. La producción actual del país ronda los 800.000 barriles diarios, según datos de Kpler.
