«La reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó. Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», ha escrito en su red Truth Social.
Trump también ha dicho que ha ordenado a la Armada interceptar todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán para circular por el estrecho, pues aseguró que esa tasa es «ilegal». «El bloqueo comenzará en breve. Otros países participarán en este bloqueo. No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares».
Estados Unidos e Israel han terminado este domingo sin acuerdo sus conversaciones de paz en Islamabad, la capital de Pakistán, tras una maratoniana jornada única de negociaciones directas sin precedentes desde la Revolución Islámica. La intensa ronda de 21 horas de reuniones ha sido insuficiente para que dos de los grandes antagonistas internacionales por excelencia consiguieran salvar de golpe más de 40 años de rivalidad, y vuelve a dejar en el limbo las perspectivas para poner fin al conflicto abierto el pasado 28 de febrero, ahora bajo un precario alto el fuego de futuro incierto.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, que encabezaba estas consultas, ha sido el encargado de constatar esa falta de acuerdo en una rueda de prensa. «Hemos mantenido varias conversaciones sustantivas con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo, y creo que eso es mucho más perjudicial para Irán que para los Estados Unidos de América», ha señalado. No obstante, antes de abandonar Islamabad ha dejado sobre la mesa una «oferta final», la «mejor» que va a recibir Irán por parte de Washington, ha apuntado Vance. El dirigente estadounidense ha subrayado que Washington ha hecho constar sus posiciones durante el proceso negociador. «Hemos dejado muy claras cuáles son nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no. Lo hemos dejado tan claro como nos ha sido posible, y ellos han optado por no aceptar nuestras condiciones».
Vance no ha querido entrar en detalles del contenido de las conversaciones, pero sí ha dejado ver que el principal escollo de Washington para no alcanzar un consenso ha sido el asunto nuclear. «El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente», ha aseverado Vance, como parte de esas «líneas rojas» que Irán no ha aceptado.
Aunque Estados Unidos no se ha pronunciado sobre el estrecho de Ormuz, la delegación iraní —encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf— sí ha revelado que la inclusión de este punto es una de las notas discordantes del pacto. «Irán no tiene prisa, y a menos que EEUU acepte un acuerdo razonable, no habrá cambios en la situación del estrecho de Ormuz», ha indicado una fuente iraní informada sobre las conversaciones.
Respecto a las negociaciones que ha mantenido la delegación estadounidense con la iraní en Islamabad, Trump ha asegurado que «fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó». Según ha explicado el mandatario estadounidense, «la reunión con Irán comenzó temprano por la mañana y se prolongó durante casi 20 horas. Podría entrar en muchos detalles y hablar de todo lo que se logró, pero solo hay una cosa que importa: ¡Irán no está dispuesto a renunciar a sus ambiciones nucleares! En muchos sentidos, los puntos acordados son mejores que continuar nuestras operaciones militares hasta su conclusión, pero todo eso no importa comparado con permitir que la energía nuclear esté en manos de personas tan volátiles, difíciles e impredecibles».
