Uber cerró 2025 con un nuevo salto en su actividad en España al registrar un crecimiento de la facturación cercana al 50% respecto al año anterior, sin revelar datos concretos, según afirmó su director general en Iberia, Felipe Fernández de Aramburu. En un horizonte más amplio, asegura que el negocio se ha multiplicado por cinco en los últimos cinco años, situando al mercado español entre los que más crecen dentro del grupo a nivel global.
Durante el ejercicio, la plataforma amplió su presencia territorial de 11 a 18 ciudades, con la entrada en nuevos mercados como A Coruña, Vigo y Andorra, y reforzó su estrategia de diversificación de servicios. A UberX se sumaron opciones como Uber Electric, con vehículos eléctricos a precios equivalentes; Uber Access, orientado a personas con movilidad reducida; Uber Van XL, para grupos de hasta diez pasajeros; y la funcionalidad Seniors, que permite integrar a personas mayores dentro de perfiles familiares.
El taxi se consolidó como uno de los principales motores de crecimiento. Uber trabaja ya con más de 6.000 taxistas en España, con un incremento del 70% en el último año. La compañía subraya que los profesionales que operan en la plataforma duplican los ingresos frente al trabajo exclusivamente a mano alzada y superan los 10.000 euros mensuales de facturación en grandes áreas urbanas como Madrid, Barcelona o Valencia.
Una de las principales novedades para el próximo año ha sido el lanzamiento de servicios específicos para mujeres. En España, las mujeres representan ya el 8% de la base total de conductores, con un crecimiento del 40% interanual. Para responder a las demandas de seguridad y control, Uber ha activado una funcionalidad que permite a las pasajeras solicitar viajes exclusivamente con mujeres conductoras y, a las conductoras, optar por recibir solo solicitudes de mujeres pasajeras, sin sobrecoste y con las mismas condiciones que UberX.
En otro orden de cosas, Uber confirmó que en 2026 habrá vehículos autónomos circulando en España, aunque el despliegue estará condicionado al marco regulatorio. «Hay un piloto autorizado, está discutiéndose, y es donde trabajaremos con todas las administraciones para poder avanzar en la movilidad autónoma», señaló la compañía. Por ahora, el foco está en Madrid, aunque Uber aspira a extender este modelo a otras ciudades en función de las decisiones de las autoridades y de las oportunidades que se vayan abriendo. «Queremos crecer por España, pero eso depende de que haya voluntad y encaje normativo».

