En toda la UE, el volumen minorista cayó un 0,3% respecto a enero y creció un 1,7% frente a febrero del año pasado.
En particular, en términos intermensuales, en la zona euro, las ventas bajaron un 0,5% para alimentos, bebidas y tabaco y se mantuvieron estables para los productos no alimentarios (excepto el combustible para automóviles). En la UE, disminuyeron también un 0,5% para alimentos, bebidas y tabaco y un 0,2% para los productos no alimentarios.
Por países, las mayores caídas mensuales en el volumen total del comercio minorista tuvieron lugar en Lituania (-2,5%), Polonia (-2,4 %) y Eslovenia (-2%). Por el contrario, los mayores incrementos se dieron en Malta (2%), Bulgaria (1%) y Chipre y Portugal (ambos 0,8%).
Por su parte, en términos interanuales, en la zona euro, el volumen de comercio minorista aumentó un 1% para alimentos, bebidas y tabaco y un 2,3% para los productos no alimentarios (excepto el combustible para automóviles). En la UE, subió un 0,9% para alimentos, bebidas y tabaco y un 2,3% para los productos no alimentarios.
Entre los Estados miembros, los mayores aumentos anuales se registraron en Luxemburgo (11,9%), Malta (11,4%) y Bulgaria (7,3%), mientras que los mayores descensos se observaron en Rumanía (-6,8%), Eslovenia (-3,5%) y Eslovaquia (-2,4%).
De cara a marzo, el impacto de la guerra en Oriente Medio en la energía ya se dejó notar en la evolución de los precios de la eurozona. En el tercer mes del año, la inflación ha repuntado seis décimas, hasta situarse el Índice de Precios de Consumo (IPC) en el 2,5%, según la estimación preliminar publicada por Eurostat. Representa el mayor incremento de los precios desde enero de 2025.
