Según la memoria enviada a la Bolsa de Londres la firma liderada por Eamonn O’Hare concede a su único activo un valor que triplica tanto los 5.000 millones de euros que pagó por la operadora en mayo de 2024 como los cerca de 4.200 millones de la actual capitalización bursátil de Zegona. Esta valoración refuerza la confianza del fondo para aflorar valor en un activo antes considerado en declive, transformándolo en un negocio de alto rendimiento financiero en poco más de un año, aunque comercialmente no haya acabado de recuperarse, como prueba el hecho de que Vodafone España sigue en números rojos.
El desglose de esta valoración -la primera oficial que hace Zegona y muy por encima de las estimaciones realizadas por varios bancos de inversión- se desglosa en un valor de capital o equity value de 11.100 millones de euros y una deuda asociada de 3.600 millones. Sin embargo, el valor real de la tercera operadora del mercado español podría ser incluso superior al reflejado en dicho informe. La razón radica en que estos cálculos se realizaron antes de contabilizar plenamente la entrada masiva de liquidez derivada de las desinversiones estratégicas en sus redes de fibra. A través de sociedades conjuntas con sus principales competidores -Telefónica y MasOrange-, la firma británica ha logrado recaudar 1.800 millones de euros adicionales en sus arcas, una cifra que no estaba integrada totalmente en la fotografía inicial de la valoración presentada a los inversores.
La propia Zegona hace en la presentación para inversores una escalada del valor de Vodafone España desde que anunció la adquisición en octubre de 2023. De los 5.000 millones de euros que pagó en la compra, pasa a una valoración en mayo de 2024 de 6.100 millones de euros (2.300 millones de equity y 3.800 millones de deuda); a 10.400 millones en julio de 2025 (6.800 de equity y el resto deuda) y los citados 14.700 millones de euros a finales de noviembre pasado.
