Para ello, LLYC ha analizado un elevado volumen de datos relativos a la conversación institucional, mediática y ciudadana sobre la agenda estratégica europea:
● Los 851 discursos que los 27 comisarios han pronunciado desde el inicio del mandato el pasado diciembre,
● Más de 1.500 publicaciones de la cuenta oficial de X de la Comisión Europea vinculadas a sus prioridades estratégicas,
● Más de 2.5 millones de menciones a las mismas por parte de medios digitales
● Y más de 18 millones menciones en X en todos los Estados Miembros.
“Hemos querido combinar nuestras capacidades en análisis de datos y todo nuestro expertise en comunicación y asuntos europeos para responder a varias preguntas sencillas pero muy relevantes: ¿Está comunicando la Comisión su agenda estratégica? ¿Está generando conexión o desconexión con los ciudadanos en un momento geopolítico tan crítico como el actual? Los resultados indican que no está cumpliendo sus objetivos ”, afirma García, Socia y CEO Global de Corporate Affairs de LLYC
El nuevo mandato de la Comisión arrancó con el compromiso de situar la competitividad en el centro de la acción política para fortalecer la soberanía estratégica en un contexto global cada vez más volátil. El análisis de LLYC confirma que la institución ha logrado articular una narrativa cohesionada en torno a este tema:
● Casi la mitad de los discursos de los Comisarios (47%) se centran en la competitividad.
● La competitividad y el papel global de la UE suman más del 40% del total de la actividad comunicativa de la Comisión en X.
● Conceptos como “innovación” o “inversión” se sitúan entre los términos más frecuentes de las intervenciones de los Comisarios.
Más allá de las cifras, la propia organización de la Comisión contribuye a esa centralidad temática. Así, pese al liderazgo evidente de Von der Leyen, la competitividad no se asocia a un único portavoz, sino que está presente de manera habitual en la comunicación de diversos Comisarios, como Valdis Dombrovskis o Maroš Šefčovič, lo que refuerza su carácter transversal.
Frente a ello, los ciudadanos europeos muestran una conversación mucho más heterogénea en sus temáticas, en parte condicionada por percepciones de riesgo diferentes. Además, el ecosistema mediático también replica parcialmente la diversidad temática identificada.
● Los asuntos de seguridad suponen hasta el 38% de la cobertura de medios digitales sobre la agenda estratégica, llegando al 56%-68% en Lituania, Letonia, Croacia, Eslovaquia o República Checa.
● Frente a ello, la competitividad se abre aquí hueco como el segundo tema más relevante, con el 21% de la cobertura por parte de los medios digitales europeos.
El informe pone de manifiesto que la fragmentación de la conversación europea fija límites al notable esfuerzo del Ejecutivo comunitario por situar la competitividad como eje de su narrativa, con un un entorno mediático que prioriza lo urgente frente a lo estructural.
Ante ese reto, LLYC concluye que reforzar la narrativa institucional a partir de los valores fundacionales de la Unión Europea -dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de derecho y derechos humanos- podría mejorar la receptividad ciudadana hacia la estrategia de la Comisión. Álvarez Alberdi, Director Senior de LLYC y Head de su oficina en Bruselas, refuerza esta idea: “A la vista de nuestro análisis, parece que el reto no es únicamente comunicar más o mejor, sino comunicar con propósito, ensanchar el relato común desde los valores que otorgan legitimidad y capacidad de acción conjunta al proyecto europeo”.
