El marketing político de Moncloa reconocía la necesidad de un claro y manifiesto apoyo de Sánchez y toda su maquinaria propagandista a la figura de Abascal, azuzándole contra los populares y su líder para forzar un giro a la derecha de las tesis y manifestaciones de los hombre de Feijoo. El resultado es evidente y el beneficio para el Psoe cuantioso ya que sus monumentales derrotas se han visto justificadas por el crecimiento de la ultraderecha.
Sin embargo, en las últimas semanas han visto la luz situaciones y tensiones extrañas entre las filas de esa ultraderecha. La crisis interna que vive Vox, marcada por las sanciones a sus líderes y la consiguiente agitación mediática, podría tener consecuencias directas en el ámbito electoral de regiones clave como Castilla y León y Andalucía.
En estos territorios, el partido ha logrado consolidar una base significativa de apoyo, pero la percepción pública de inestabilidad podría traducirse en una erosión de confianza entre el electorado.
La experiencia de otros partidos como Ciudadanos y UPyD demuestra que las crisis de identidad y liderazgo suelen reflejarse rápidamente en los resultados electorales, especialmente en contextos marcados por la insatisfacción y la búsqueda de alternativas políticas. Si Vox no logra transmitir una imagen de cohesión y capacidad de gestión frente a las sanciones, pueden surgir divisiones internas y una fuga de votos hacia otras fuerzas más consolidadas o emergentes.
En el caso de Andalucía y Castilla y León, donde las elecciones suelen ser especialmente competidas y el voto es volátil, cualquier señal de debilidad puede influir en la toma de decisiones de personas indecisas. Además, la cobertura mediática de la crisis puede amplificar el impacto negativo, generando dudas sobre la viabilidad del proyecto político de Vox en estos territorios.
En conclusión, la situación actual de Vox tiene potencial para afectar significativamente su desempeño electoral en Castilla y León y Andalucía, a menos que la formación logre reconducir la crisis y recuperar la confianza de quienes aún contemplan su propuesta como una alternativa viable.
