Así las cosas, la jornada en el Congreso no ha servido para mucho mas de lo que ya es habitual en este tipo de jornadas en las que la oposición sigue preguntando y el Gobierno sale por los cerros de Úbeda y o no sabe o no contesta. En este ambiente «La condena es usted», afirmó Núñez Feijóo. Que se lo piense «en serio», le contestó Sánchez, porque puede sucederle al PP lo mismo que le pasó con la revalorización de las pensiones, que primero votó no al real decreto ley y luego pasó al sí cuando ya el texto estaba salvado por el pacto del Ejecutivo con Junts.
«Usted se mantiene en el poder —le repelio Feijóo a Sánchez— porque crea un infierno de impuestos a los españoles para pagar los caprichos de sus socios. La última muestra, el regalo fiscal al precio que ha decidido ERC, 17.000 millones. Y su portavoz pregunta si condono o condeno».
El líder del PP se remitía así al juego de palabras de la ministra Alegría del martes, cuando le dirigió la pregunta de si condonaba la deuda o si condenaba a los ciudadanos. Feijóo, por tanto, retomaba ese guante. «Señor Sánchez, para la mayoría de España la condena es usted, que nos obliga a pagar las hipotecas de los suyos y sus tropelías. Aquí resulta que también piden por catálogo los independentistas, pero lo que volvemos es a pagar todos los españoles».
Entonces el presidente contraatacó con el giro del PP con las pensiones, por si vuelve a ocurrir ahora lo mismo: «¿Usted de verdad ha pensado lo de la condonación de la deuda? ¿Lo ha pensado en serio, señoría? Lo digo porque son 83.000 millones de euros que van a dejar de pagar las comunidades autónomas. Lo que le digo es que no le vaya a pasar como con las pensiones y la revalorización, que queda atrapado en sus propias contradicciones. Piénseselo mejor, señoría».
Pero Feijóo también atacaba en su pregunta con lo sucedido en las elecciones alemanas del domingo, tras las que el país se dirige, probablemente, a un nuevo Gobierno de gran coalición entre democristianos y socialdemócratas, esta vez dirigido por el derechista Friedrich Merz. «Si usted fuese como sus compañeros alemanes y no hubiese comprado su presidencia del Gobierno, hoy España seguiría siendo un país de derechos e igualdad para todos los ciudadanos. La diferencia entre España y Alemania es Pedro Sánchez. Su antiguo rival en las primarias [Susana Díaz] le dijo [en 2017] ‘Pedro, tu problema eres tú’. Ahora se ha convertido en el problema de todos los españoles».
Sánchez devolvió el golpe recordando las alianzas del PP con Vox. Si el 23 de julio de 2023, en las últimas generales, hubieran sumado ambas derechas, dijo, España tendría hoy de vicepresidente a Santiago Abascal, y hoy estaría «defendiendo los aranceles de la Administración estadounidense contra Europa», mientras que Esteban González Pons sería el ministro de Exteriores que diría que el presidente norteamericano es «un ogro naranja». «No lo digo yo, lo dice el señor Pons. ¿Ve usted a dónde quiere llegar, señoría? Es que no hay color entre su potencial Gobierno de coalición y este Gobierno de coalición. Cada vez que el señor Abascal se hace fotos fuera, quien se retrata es usted. Rompa con aquellos que quieren romper con Europa. Rompa con la ultraderecha como hace la derecha alemana», le instó, en línea con sus últimos discursos.
Y poco mas dio de si la jornada, mientras seguimos dependiendo de lo que decidan los independentistas que son sin lugar a ninguna duda los que gobiernan y llevan de un lado a otro como si fuese un buey, enganchado de la nariz al ocupante de La Moncloa