En febrero pasado el juzgado de primera instancia número 46 de Madrid rechazó la demanda de EBN Banco contra la family office de Ortega Mera, Rosp Corunna Participaciones Empresariales, al considerar la nulidad de la carta de patrocinio (comfort letter) por 1,5 millones de euros.
Ahora, otro juzgado madrileño (también de primera instancia, el número 62) vuelve a considerar nulas las cartas de patrocinio por las que Banca March reclamaba a Rosp Corunna 36,3 millones de euros y otra cantidad igual en concepto de daños y perjuicios, además de los intereses de demora. La family office de Ortega Mera ha argumentado y aportado documentación por la que habría sido su director durante dos décadas, José Leyte, el que suplantó la firma de la administradora en esos documentos de garantía de financiación. El juzgado reconoce que esta causa fue sobreseída provisionalmente, pero que ninguna de las partes impugnó las pruebas.
El nuevo fallo considera probado que Sandra Ortega era la única con capacidad para vincular a Rosp Corunna con el otorgamiento de cartas de patrocinio por ese importe a Room Mate, Tafay 2000 y Ergocrético y que su administradora «ni consintió ni conoció» de su existencia hasta que concluyó una investigación forensic en la patrimonial. El antiguo directivo de Rosp Corunna, despedido en 2020 por pérdida de confianza, solo tenía poderes limitados para operaciones de hasta 600.000 euros y mancomunados por importe de hasta 10 millones de euros.
Además, la patrimonial de Sandra Ortega señala que las comfort letters para Room Mate por 144 millones de euros fueron concedidas en «los albores de la pandemia, cuando Room Mate estaba en situación financiera muy delicada», por lo que resulta «completamente inverosímil» que la sociedad le otorgara esas garantías.
El fallo, contra el que cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial, concluye que «nos encontramos ante la más absoluta falta de prueba» para responsabilizar a Rosp Corunna del incumplimiento del pago de los 36,3 millones reclamados por Banca March.
