«Reunido el patronato en su sesión extraordinaria del 27 de febrero de 2026 ha quedado informado de la renuncia del gerente del CNIO, así como de un escrito firmado por 27 jefes de grupos de investigación del centro relativo a la gestión del mismo», ha detallado en un comunicado. Así, ha señalado que se celebrará una nueva reunión «a la mayor brevedad posible» para analizar la situación actual y el futuro del centro. La decisión se produce tras conocerse que el CNIO mantiene abierta una investigación interna a raíz de una denuncia presentada por la ex secretaria general del centro Laura Muñoz contra el gerente, José Manuel Bernabé.
Según las informaciones publicadas este jueves, la denunciante atribuye al directivo el envío de mensajes personales, fotografías y comentarios inapropiados, como el número de parejas que debía tener un hombre después de una ruptura para olvidar la anterior relación. Según ABC, Bernabé le enviaba «mensajes personales desde el gimnasio» y alardeaba del número de mujeres con las que se acostaba.
Laura Muñoz, quien ocupó la Secretaría General del CNIO, fue destituida a finales de noviembre de 2025 en el marco de la reestructuración impulsada tras el cambio de dirección del centro. En los últimos meses, el CNIO ha vivido una etapa de inestabilidad marcada por la investigación de posibles irregularidades en su gestión económica. La Fiscalía Anticorrupción abrió diligencias a mediados de 2025 para aclarar si durante años se habían producido prácticas anómalas en contratos y procedimientos administrativos del centro, lo que llevó a una revisión interna profunda y a cambios en su dirección.
Estas circunstancias derivaron en el relevo de la dirección científica y de la gerencia a comienzos de 2025, con el objetivo de «restaurar un clima organizativo compatible con los estándares exigidos a una institución científica de referencia», según el propio CNIO.
Tras la salida de los anteriores responsables, el Patronato nombró a José Manuel Bernabé como nuevo gerente en septiembre de 2025. Su llegada estuvo acompañada de una reorganización estructural que eliminó puestos heredados de la etapa previa y «reforzó los mecanismos de control interno», según esta institución. Además, siempre según informaciones del CNIO, el nuevo equipo recopiló información sobre la actividad del centro durante casi dos décadas y la remitió a la Fiscalía de Madrid en el marco de la colaboración institucional.
